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PRESENTA DANZA ESPIRAL LA CONSAGRACIÓN EN EL TEATRO NACIONAL

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Después de su estreno en Matanzas, Liliam Padrón, directora de Danza Espiral de Matanzas, trae su versión de este emblemático título a la capital cubana, precedido de elogiosas críticas

Por Mery Delgado

Muchas conexiones llevaron a Lilián Padrón a montar en casi un año, su versión de La consagración de la primavera. Su espectáculo, estrenado en Matanzas recientemente, llega ahora, los días 28 y 29 de julio, a la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba.

La relectura de la obra de Alejo Carpentier después de tantos años, la conectó con Vera, su personaje principal y el ballet de Vaslav Nijinsky, con música de Igor Stravinsky. “Una especie de solidaridad y empatía con Vera, la rusa de La consagración…, por querer estrenar su ballet cuya conclusión nunca llega. Tenía muchos puntos de contacto con la novela, muchos lugares comunes. El mismo vínculo de ese personaje con nuestra cultura, característica que ha estado presente en mis trabajos y en el repertorio de Danza Espiral”.

“Es una versión muy particular -afirma Padrón- quien asegura que existen diferencias”, y pone como ejemplo, el final de su puesta que ella delegó en sus cuatro bailarines, cuando habitualmente los coreógrafos han acudido a uno sólo por la fuerza de la música.

“La música de Stravinsky fue una camisa de fuerza para lo que ya yo había compuesto y estructurado para mi pieza, y eso fue un proceso bien difícil”-aseguró.

De la investigación Lilián Padrón habla con singular importancia, pues tuvo que adentrar a sus jóvenes bailarines en todas las versiones existentes, el mundo de la novela, su historia, para que ellos entendieran a todo lo que se expondrían con este proceso.

La coreógrafa confiesa que utilizó dos textos de la novela, que casualmente son el comienzo y el final de la obra.

“No tienen que ver para nada con ubicar a los espectadores en la obra -afirma-. Yo creo que los dos textos en sí mismos dan la posibilidad de, desconociendo la novela, tener una apreciación de La consagración de la primavera en general. Eso es lo válido para mí”.

De la escenografía reveló que no era la que llevaba, pero con dos grandes paneles, transparencias, proyecciones y sombras chinescas entre otros elementos, lograron mover la visualidad a sus propósitos como creadora.

“Yo cuando utilizo cualquier recurso escénico, lo utilizo porque me es indispensable. No por una novedad, es por la connotación que yo le doy, por mi espacio que es Matanzas, esa ciudad que está llena de mucho folclore y de mucha originalidad en su identidad. Eso es lo que uso en mis obras”.

Lilián Padrón está muy satisfecha con la devolución que tuvo el estreno de La consagración de la primavera, en la sala Velazco de Matanzas. Mostrarla en la capital era un propósito que gracias a su perseverancia se verá cumplido, el próximo fin de semana en el Teatro Nacional.

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