Cubaescena Pone A Disposición De Sus Lectores La Sección Interactiva “Rosa Fornés De Cuba”

Cubaescena Pone A Disposición De Sus Lectores La Sección Interactiva “Rosa Fornés De Cuba”

El Portal Cubaescena pone a disposición de sus lectores la sección interactiva “Rosa Fornés de Cuba”. En esta sección se agrupan textos sobre Rosita Fornés, quien falleció el pasado diez de junio, a los noventa y siete años, dejándonos como legado su arte y su inmenso amor por Cuba.

En nuestro país y en muchas partes del mundo, se suscitan comentarios de condolencias por la muerte de quien fuera considera la “La Vedette de Cuba”, por eso hemos habilitado, además, otro espacio denominado “Rosita en la memoria popular”, donde se compartirán todos la anécdotas, condolencias, recuerdos, publicados en la sección “Rosa Fornés de Cuba” y debajo de esta propia publicación.

Queden estos espacios de participación e intercambio para homenajear a la gran Rosa Fornés, nuestra Rosita, como muestra de la admiración y el cariño sostenido que le profesa su pueblo.

Por Redacción Cubaescena

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70 respuestas a “Cubaescena Pone A Disposición De Sus Lectores La Sección Interactiva “Rosa Fornés De Cuba””

  1. Rosita siempre será recordada por su talento y sencillez, ella encierra lo más grande de la cultura cubana. Su legado debe servir para las generaciones futuras de artistas. Será eterna.

  2. Un dolor muy grande. Te creíamos eterna. Gracias Cuba por mostrar el respeto que ella merecía, a pesar del momento que está viviendo Cuba y el mundo. Ha sido la artista más completa de la historia de Cuba, nunca dejó de mostrar respeto por Cuba y su público cubano.

  3. Rosita:

    Tu pueblo te recordará y te amará eternamente por tu grandeza sin par.

    Propongo al Ministerio de Cultura que nombre un teatro como el Nacional de Cuba con su nombre.

  4. Aprendí a amarla gracias a mi abuela, que me inculcó el amor por lo mejor de nuestra Cuba. Ella supo como nadie ser estrella y ser de pueblo. Definitivamente nos deja para siempre su sonrisa y nos quedamos un poco huérfanos de glamour. Descansa en paz. que desde aquí no vamos a dejar que tu recuerdo pase.

  5. Hablan de una pérdida para la cultura cubana. Pero si se refieren a Rosita Fornés, se equivocan. Es imposible que se hable de pérdida para la cultura cuando se volvió cultura ella misma, cuando su nombre era (es) sinónimo de «Cultura Cubana». Así, con mayúsculas. Por eso hoy no le decimos adiós, pues no hay adiós para los que, como ella, se quedan en el corazón de su pueblo.

  6. Pienso en la tremenda cantante que fue, pero siento que falta algo. Pienso en la gran actriz que fue, y aún siento que falta algo. Pienso en su condición de Vedette de Cuba, pero aún no la describo. Tampoco lo logro si pienso en su calidad como ser humano. Me viene a la mente entonces “Rosita Fornés de Cuba, la que fue, es y será”. Y ahora sí, ahora sí la idea está completa. Grande, grande como esta isla que amó y la ama.

  7. ¡Qué privilegio haber vivido en tiempos de Rosita Fornés!

    Tú, una Rosa tocada por la mano de Dios.

    Nosotros, un pueblo tocado por tu gracia.

    Cuba: hoy comienzas un tiempo desconocido, mas tú, ni lo sospechas.

  8. Rosita Fornés, el día que vi un hada…

    Entonces yo tendría 4 años, no sé, el tiempo nubla los recuerdos y no puedo precisar la edad. Pero este detalle no importa. Evoco aquel día en que nuestra calle era puro hervidero y bien justificado. ¡Rosita Fornés en Santa Clara!, y la dicha de quienes vivían en la cuadra, ante la posibilidad de verla sin mediar distancias. La actuación estaba planificada para una plataforma montada en el parque de La Audiencia, justo en la esquina de la casa. Y como todo se sabe corrió de boca en boca que visitaría a sus amigos Marta Arjona y Armando Gómez, así que todos trataron de acercarse al lugar.
    En mi mente quedó atrapada la sonrisa de Armando Bianchi, no sé qué hablaba con su tocayo, el anfitrión de la casa, sentados en dos sillones ubicados en el amplio comedor de la vivienda, pero segura estoy de que fue un diálogo muy ameno pues mi vecino era una de las personas más simpáticas que llevo en la memoria, cualidad que dice también caracterizaba al esposo de nuestra vedette.
    Y aunque pocos fueron testigos cercanos del acontecimiento, yo tuve la dicha de estar ahí y ver a nuestra Rosita cuando se preparaba para la actuación. ¿Será mi fantasía? No puedo precisarlo, pero esto lo he contado decenas de veces en el contexto familiar, entonces no debe estar muy lejos de la realidad. ¡Qué mujer tan bella!, ¡Cuanta simpatía!, si hasta reparó en aquella pequeña niña que a miraba detenidamente y me dejó estar cerca. Recuerdo el vestido verde, transparente, muy largo y con unas rosas doradas que lució aquella noche la diva cubana, o lo imaginé. De lo que sí estoy segura es que cuando llegué a mi casa le dije a todos: “!Parece un hada¡, no, estoy segura: he visto un hada».
    Pasó mucho tiempo y un grupo de artistas y periodista de nuestra ciudad fuimos invitados a disfrutar un espectáculo de homenaje a México, en el teatro Karl Marx. El elenco en cuestión compuesto por reconocidos artistas permitió disfrutar una jornada especial, al final de regreso a Santa Clara todos coincidimos en algo: Rosita Fornés resultó excepcional. Salió a escena para adueñarse de la noche. Ya no se escuchó un susurro. Solo ella importaba. Elegancia, estilo, magia, dominio absoluto de la escena, derroche de arte. Era ella, nuestra vedette, la insuperable… y yo no lo dije y nadie más lo supo entonces: nuestra Rosita es un hada…

  9. Cerró sus pétalos La Rosa pero nos dejó su exquisito perfume que llegó hasta lo más profundo de la cultura y los corazones de la patria.

  10. Uno de los mayores privilegios de mi vida profesional, ha sido diseñar para Rosita Fornés como actriz en los Teatros ICR de la Televisión Cubana prácticamente todo su vestuario. Un privilegio y un gusto inmenso, porque Rosa, como maniquí, aun con su figura maravillosa a los 60 años en la década de 1980: “Filomena Marturano”, «Delito en Isla de las Cabras», «Espectáculo Lorquiano», dirigidas por el maestro Roberto Garriga en la década de 1980 y más adelante, en «Al Atardecer», dirigida por Tomás Piard, y ya, en el 2003, cumpliendo Rosa sus 80 años, en “Nenúfares en el Techo del Mundo”, dirigida por Marlon Brito.
    Veinte años diseñando para Rosa Fornés, un orgullo de mi vida y un placer. Siempre la recordaré como la más sencilla, cariñosa una excelente profesional y verdadera compañera y amiga. Ella siempre estará presente en nuestra memoria y nuestros corazones, no solo como la Gran Vedette de Cuba, sino como la Gran persona que fue.
    Piedad Subirats
    Diseñadora de Vestuario ICRT

  11. Adiós Rosita, a partir de hoy el cielo será un mejor lugar porque estás tú, hasta ahora habías sido nuestra madrina, a partir de ahora serás nuestra Diosa.

  12. Se ha ido a la eternidad otra de las grandes de Cuba, Doña Rosa Fornés, la gran Vedette y Diva de Cuba, títulos no autoproclamados sino otorgados por el pueblo que siempre valoró y agradeció su entrega total, su simpatía, su humildad, su persistencia y entereza para vencer las miserias humanas que padeció.
    Coincido con un comentario anterior que expresa que su nombre debe ser puesto a una institución cultural, no porque ella lo necesite para permanecer en la memoria de este pueblo que la amó, la ama y la amará siempre, sino porque los cubanos necesitamos rendirle el homenaje que merece, yo voy mas allá propongo renombrar al Teatro Karl Marx y ponerle Rosa Fornés, ¿cual otro la representaría mejor a ella que el teatro de los grandes acontecimientos? Votemos todos para que este merecido homenaje tenga lugar.
    Mis condolencias a su familia y amigos allegados y a todos los que hemos admirado su grandeza artística, descansa en paz Rosita, tu pueblo seguirá a tus pies.

  13. Hay muchas ideas en torno a perpetuar el homenaje de Cuba a su Rosita Fornés.
    Me adhiero a que se haga un museo que la distinga, a que uno de nuestros grandes teatros lleve su nombre y me atrevería a proponer el cine teatro Payret que actualmente está en reconstrucción, y además en hacer una cátedra en el ISA para estudiar e investigar el caudal de ejemplos que nos ha legado.

  14. La Rosa de Cuba, la Vedette cubana, la grande entre las grandes, el pueblo de Cuba, su pueblo, le agradecerá por siempre su arte que por tantos años disfrutamos, su profesionalidad, su carisma, su sencillez y su devoción por esta tierra hacen que la llevemos siempre en nuestros corazones. Que descanse en paz la Rosa de Cuba y en suelo cubano como fue su voluntad.

  15. Rosita Fornés está entrando hoy en el reino de los inmortales. El maldito virus que nos aísla físicamente no ha podido evitar que TODO el pueblo de Cuba le rinda tributo, la mayoría desde sus casas; los más afortunados en el teatro Martí apreciarán por última vez su hermoso rostro, su cabellera siempre soleada, su vestuario elegante.
    Ella me enseñó que la BELLEZA no está reñida con el esfuerzo y el sacrificio de un pueblo por ser libre y auténtico, como fue ella en sus 97 años. La suerte la hizo cerrar sus ojos fuera de Cuba… pero ella venció todos los virus y será enterrada en la patria que la vio nacer como ROSITA FORNÉS, la gran artista que ES.
    Su “Viuda alegre” será IRREPETIBLE, aunque surjan sopranos más virtuosas, pero NADIE podrá bajar una enorme escalera cantando “Muy señores míos, cuánta reverencia…” con la elegancia y la prestancia de ella; NADIE hará sufrir a un público como ella lo hizo en “Confesiones en el barrio chino”; NADIE nos hará reír como con su Gloria de “Se permuta” en el cine o “La permuta” en el teatro Mella, lleno hasta el techo por varios meses, en una obra de más de dos horas en la que bajaba a la platea e interactuaba con el público.
    Muchos la rememoran hoy cantando “Sin un reproche” o “La Mamma” o “La chica ye-yé”, algunos intelectualoides le reprocharán lo aparentemente superficial de algunas de sus canciones. Sus lentejuelas y plumas en el tocado podían reflejarles una imagen de vanidosa diva prefabricada, pero estarán muy lejos de conocer a esa verdadera Rosita Fornés que hoy despedimos. No sabrán de sus actuaciones en el leprosorio del Rincón, en los hogares de ancianos, su siempre amplia sonrisa para cualquier fanático que le pidiera en el escenario que se agarrara de la cortina con la frase “Rosa, LA CORTINA!” y ella mostraba su destreza física sin abandonar el personaje ni la calidad.
    La conocí personalmente en su casa, en el cuarto de los trofeos, y en la cama del CITED convaleciente de su operación de cadera. Pero también la disfruté en su Ana de Glavary, su Mari Pepa, su Susana, su Gloria, en la “Tridimensional”, en “Ser artista” (una producción hasta cierto punto experimental”), cantando a Meme Solís, a Portillo de la Luz, a Tania Castellanos… a Lecuona, Prats y Roig… NADIE se le quedó por incluir en su acerbo.
    El aria de Ana en “La viuda…” conocida como “La ninfa” tenía que repetirla dos y tres veces en cada función… igual que La mazurka de la sombrilla de “Luisa Fernanda”, la canción del Amor de “María la O”, en las inolvidables temporadas líricas del Lorca… hoy Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.
    Muchas anécdotas se han tejido a su alrededor: cuando los que confundían elegancia con capitalismo y clase con burguesía trataron de eliminarla de los medios, ella se impuso precisamente con su elegancia y su clase. Se hizo miliciana, y vestida de uniforme parecía más una modelo que una militar. Sin embargo, aunque siempre asistió a sus guardias, hubo que relevarla de esa responsabilidad… porque cuando su público la veía a la puerta del ICRT, tanto en M como en 23, se aglomeraba frente a ella a pedirle foto, un autógrafo o gritarle simplemente: BRAVO, ROSA!!!
    Rosita no se va, se queda MÁS QUE NUNCA, más allá de los videos patinados por el tiempo, sus filmes “charros”, sus fotos de Armand. Aunque fue ciudadana del mundo, Rosita NO SE VA, se queda por siempre en el suelo de la patria que la bautizó y en el pueblo que la adorará siempre.
    No se le dice ADIÓS, sino ¡HELLO, ROSI!

    Dr. Ismael S. Albelo

  16. Rosita Fornés nuestra gran vedette.
    Está y estará por siempre en el corazón de la cubanos y cubanas .
    Nuestra gran vedette es el paradigma de una artista integral entregada a su público en cada escenario donde fue reconocida
    Recuerdo su gira por las provincias y estuvo en Sancti Spíritus fue una noche inolvidable del teatro fue abarrotado de personas y fuera en la calle se quedaron los que no pudieron entrar ni de pie para escuchar su voz .
    Gracias Rosita Fornés por tu entrega de ejemplo al arte de cubano e hispano Gracias por ser tan cubana.

  17. Será por siempre la rosa de Cuba y la novia eterna de México
    Y se lleva como legado el único título de VEDETTE que habrá en Cuba, ella fue irrepetible.

  18. Una mujer, en toda la extensión de esa palabra, una actriz completísima, una persona cuya educación iba con todo y todos. Lamentamos mucho su pérdida, aunque nos queda el resguardo en esa vida plena que tuvo, en esa realización personal que devino en la representación de la cultura cubana que tanto disfrutamos y que trascendió generaciones y fronteras geográficas, hecho que nos hizo admirarla y respetarla mucho más. Hermosa muy hermosa, Rosa: por siempre serás de Cuba.

  19. Con la partida física de Rosita, se va una parte del corazón. Bajo su influjo, mi familia creció en la conciencia de que no basta la belleza, la prestancia en el vestir y en los modales. Por sobre todo ello, debe primar la bondad, la sinceridad, el humanismo, la honradez. Diste luz a nuestras vidas, alegría inmensa, clases magistrales de civismo, de decencia y excelencia en la comunicación humana, en el buen vivir! Rosita te amaré por siempre, descansa en paz, luz nuestra!

  20. Rosita Fornés, una gran artista , cantante, una gran cubana que supo atravesar todas las barreras y hacer que las misma se volvieran en mejor actuación y cariño para su pueblo CUBA, te deseo un descanso eterno en las manos de DIOS, usted siempre será nuestra rosa más preciada, me uno a su familia y amistades en ese gran dolor, gracias

  21. Cualquier reconocimiento o premio es muy poco para Rosita. Nos dedicó toda su vida con un arte inigualable. No me cansaré nunca de ver y escuchar sus entregas. Imposible me será olvidar su interpretación de “Balada para un Loco”, de Astor Piazzolla, o su maravillosa Gloria en Se permuta. Descansa en paz, nosotros te tendremos por siempre.

  22. Siempre la amé porque siempre vi en ella algo más que una artista. Siento pena y dolor por su partida y satisfacción porque la vida me dio la posibilidad de vivir para verla apreciarla aplaudirla. Mi beso eterno mi ROSA

  23. Rosita Fornés sobrevivió a la nostalgia

    Por Lázaro Sarmiento

    Hace unas horas, un joven extendió su antebrazo con un tatuaje del autógrafo de la estrella, acompañado del dibujo de su flor emblema. Ese joven fue niño rositómano como antes lo fueron sus padres y los padres de éstos. El fervor hacia Rosita Fornés se originó hace tres generaciones y quizás sea muy parecido al entusiasmo con el que los niños aclaman en la actualidad a Messi, Ronaldo y a todos sus ídolos del fútbol.

    Recuerdo que hace unos años, en una casa de la Víbora, un venerable anciano me mostró una cajita de fósforos donde guardaba lentejuelas de un vestido que la arista había usado en una de sus presentaciones en el Teatro de la Comedia. Los niños rositómanos crecieron: llegaron o la mitad de la edad de su estrella, o la alcanzaron. Tienen hijos, sobrinos o amigos jóvenes. Heredaron el mismo fervor por la artista que cruzó como un cometa el cielo de sus emociones. Los niños rositómanos están en todas partes. Y los que viven fuera de la Isla se llevaron en sus maletas, gritos, fotos, adjetivos y el eco de los teatros.

    Norma Desmond lo intuyó en dos oraciones: “Nadie deja nunca a una estrella. Eso es lo que las vuelve estrellas”.

    Ignoro la edad en que un niño se enamora de una estrella de televisión. Incluso un niño cuyos amigos de su barrio tenían como estrellas a los lanzadores de béisbol. En algún momento quedó cautivado por una artista rubia, que salía una vez a la semana en la pequeña pantalla. Interpretaba canciones, comedias y dramas y lo hacía como princesa, duquesa, vampiresa, viuda sensual, chica ye ye (hasta bailando mozambique) alegre dolly, cleopatra, se rodeada de bailarines, se cambiaba varias veces de vestuario y parecía que todos los reflectores del mundo coincidían sobre el aura de su rostro. La cámara se enamoraba de su belleza. Y ella aceptaba el galanteo. Yo siempre escuchaba los mismos comentarios de mi abuela desde la cocina sobre los años de la artista: Lazarito, la edad de Rosita viene de un tiempo muy lejos. ¿Qué importancia podía tener para un niño el tiempo, si eso es lo que más le sobra?

    En una Escuela al Campo que carecía de aparato de televisión, atravesaba una noche cada semana un escabroso campo de papas hasta el campamento más cercano donde había una caja de las ilusiones para ver su programa favorito del Canal 6. No caminaba solo por la oscura guardarraya. Se las arreglaba para arrastrar consigo a algunos de los jugadores de béisbol.

    Mi abuela se equivocaba cuando decía que la edad de la estrella venía de muy lejos. No, abuela, Rosita Fornés viene de una esa zona en la cual las cronologías desaparecen, el glamour se reafirma, lo mítico trasciende, el personaje se fabula (derecho democrático de sus admiradores), y la memoria de una generación pasa a la siguiente.

    Hace unas noches presencié en el programa La danza eterna una emisión dedicada a la larga trayectoria artística de Rosita: fragmentos de películas, kinescopios, videos de sus programas y de sus grandes recitales. Aunque mi emoción no puede ser la misma de un adolescente, me reafirmé en la admiración. No encontré un solo gesto fuera de lugar en las actuaciones reunidas de la artista a través del tiempo. No es el elogio que merece cuando repetimos que su mérito descansa en la diversidad de géneros que interpretó. Que era una artista completa. Es verdad. Pero hubo otras con demostrada versatilidad que no trascendieron. Se desvanecieron en las secciones de farándula de las revistas.
    Los valores de Rosita Fornés se sustentan en lo adecuada que estuvo en cada papel y en esa magia indescifrable que la acercó a la perfección. Trabajó con la disciplina de una obrera. Basta revisar cualquiera de los numerosos videos subidos a YouTube y a otros sitios de la internet: Miro como se vuelve de espaldas a la cámara para alejarse escoltada por sendas filas de percusionistas hasta perderse en el fondo del set luego de una clase magistral de decantación de gestos, mientras el cuerpo juega con una boa blanca que, más que una prenda, parece un animal rendido a su sensualidad. No exagero. Hay un extenso material visual como testimonio.

    Rosita Fornés trascendió porque el público así lo quiso. La popularidad es una categoría que ningún decreto puede establecer. La popularidad es la reacción espontánea y acumulada de las multitudes. Y cuando esa popularidad se cimenta junto al cariño y la dignidad artística estamos en presencia de un símbolo en el horizonte cultural de una nación.
    Al ver las fotos que sus admiradores publican en las redes sociales, imagino los paisajes que están detrás: la Corte Suprema del Arte, la Guerra Mundial, el Tívoli del DF, mimada por el lente del mexicano Herrera, actuaciones esporádicas en Churubusco, posando para el cubano Armand, Barcelona, la Guerra Fría, el platillo volador en la Ciudad Deportiva , conquista Moscú y toda la Europa Oriental , los estudios del Focsa , el teatro Amadeo Roldán, su interpretación de “Es mi hombre” en el Mella mostrando sus muslos gloriosos contra la gravedad sostenida por el Chino Castellanos, a una edad en que ese movimiento acrobático era una proeza …Y por último, aquella revista memorable en el 2008 en el Anfiteatro de la Habana en la que quizás fue la última de sus presentaciones con ritualidad de gran vedette.

    Cuando finalizó el homenaje de La danza eterna, pensé en el niño que una noche descubrió un programa de televisión donde las cortinas se descorrían como en los teatros y se oían voces en off «¿Qué hora es? Es hora de comenzar… » Y aparecía deslumbrante la reina del show.

    Sentí que volvía a mi casa de Luyanó y bajaba a la esquina para contarles a mis amigos del barrio noticias inventadas sobre su artista favorita en la televisión. Entonces el niño no sabía que aquella era una época difícil para una estrella. Había funcionarios que desconfiaban del glamour, las plumas, las lentejuelas, de los cambios constantes de vestidos. Sin embargo, siempre estaban – y nunca faltarán – las ilusiones. Volví a escuchar las frases que le gritaban sus fanáticos desde la platea y a la salida de los espectáculos. Algunos con delirio. No hay nada raro en esa vuelta. La palabra nostalgia en su origen griego fue nóstos, es decir, regreso al hogar. Rosita Fornés había regresado a la casa de las emociones.

    Ella sobrevivió a la nostalgia.

  24. Rosita Fornés, Estrella A Tiempo Completo

    En Rosita Fornés el oficio de estrella era un trabajo a tiempo completo, con una disciplina de obrera.
    Recuerdo que el ómnibus atravesaba Boca Ciega cuando disminuyó la velocidad hasta detenerse. Las voces cesaron y solo se percibía el sonido de la brisa marina y las olas. Las miradas se centraron en una figura que avanzaba con elegancia faraónica hacia la playa. Llevaba una pamela de yarey y un pareo que marcaba unos muslos exuberantes. Era Rosita Fornés en su papel de Diosa del Trópico. Muy cerca caminaba Armando Bianchi atento a su media naranja. Un grupo de azafatas y admiradores escoltaba con expectación a la pareja. Desde la ventanilla observé cómo se alejaba la espalda cenital de la artista. Al borde del agua, se deshizo del pareo y desapareció en la neblina fosforescente que crean los rayos solares entre el mar y la arena.
    Recuerdo que la edad de Rosita Fornés era tema frecuente de conversación en mi familia. Era un tema de interés nacional. Mi abuela y su hermana Marina acostumbraban a protagonizar para mí la siguiente escena:
    Marina agitaba su saya plisada y, con pose de bailarina de can can, preguntaba:
    – Dime Lazarito si mis muslos tienen que envidiarle algo a los de Rosita Fornés.
    A lo que mi abuela añadía:
    – Y eso que tú nunca te has hecho una cirugía plástica. La edad de Rosita viene de muy lejos…
    Marina creía que sus muslos eran superiores a los de la vedette rubia que todas las semanas yo veía en la televisión. Por unos segundos, yo fingía que dudaba. Luego le decía a Marina que los suyos eran más hermosos que los de Rosita. Los niños intuyen cuando es conveniente mentir para ganarse la simpatía de los adultos y proteger el motivo de su temprana admiración.
    Mi abuela se equivocaba cuando decía que la edad de la estrella venía de muy lejos. Rosita venía de esa zona en la cual las cronologías desaparecen, el glamour se reafirma, lo mítico trasciende, el personaje se fabula (derecho democrático de sus admiradores), y la memoria de una generación pasa a la siguiente.
    Recuerdo que en la época de Radio Ciudad invité a Sigfredo Ariel a una de las revistas que Rosita protagonizaba en el teatro Mella, a finales de los ochenta. La artista interpretó la melodía “Mi hombre”. En una verdadera proeza para su edad, el cuerpo de Rosita era sostenido por el Chino Castellanos en una posición que desafiaba la gravedad, levantaba al público de los asientos y mostraba un continente físico inderrotable. Al otro día, en su programa de radio, el poeta se refería a los muslos gloriosos de Rosita Fornés.
    Recuerdo la vez que secuestramos a Rosita Fornés. Estaba esplendorosa en su madurez física y artística. El cabaret Tropicana anunciaba un espectáculo en saludo al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Y entre las figuras convocadas sobresalía Rosita. Al famoso cabaret fuimos aplaudirla Gladys Pérez, Ondina Mateo, Joaquín Baquero y yo. La periodista Gladys, muy joven entonces como todo el grupo, había entrevistado unas semanas atrás a Rosita para un radio documental dedicado a Rita Montaner, donde Rosita expresaba su admiración por la Única.
    Recuerdo que de pronto, Baquero se levantó y se perdió en el fondo del salón Arcos de Cristal. Unos minutos más tarde regresaba eufórico acompañado por la mismísima Rosita Fornés. En esa época él no conocía personalmente a la legendaria vedette pero se las ingenió para sacarla de los camerinos y traerla hacia nuestra mesa con el propósito de presentármela. El pretexto era el magnífico documental realizado por Gladys para Radio Progreso. Sentí una eclosión maravillosa entre mi timidez y el deslumbramiento. La estrella improvisó un discurso con glamurosa cortesía, evocó sus inicios en la radio, y dirigió una frase y una mirada en particular a cada uno de los integrantes del grupo. El diálogo fluía con entusiasmo hasta que apareció Armando Bianchi, quien tomándola del brazo y, apremiándola quizás por la proximidad de la salida de la artista a la pista le dijo:
    – Vámonos, Rosa, sabes que no me gustan los secuestros.
    Recuerdo que mientras nos poníamos de acuerdo sobre la entrevista, el sonidista de Radio Ciudad encendió el equipo de grabación sin que Rosita lo advirtiera. Transcurridos unos minutos, ella descubrió que aquella conversación desordenada estaba siendo registrada por la máquina. Entonces hizo una transición y con horror de baja intensidad, como en un radioteatro, preguntó: ¡¿Tu estás grabando esto?¡ Le dije que solo era una prueba de audio. Hizo un falso mohín de contrariedad. Agitó las pestañas. Pero su enojo de estrella mimada duró pocos segundos. Se aclaró la voz y con la impostación que estimó adecuada, empezó a contar su vida. Durante la entrevista obvió con inteligencia algunas preguntas y amplió con profusión de detalles otras respuestas. Las divas tienen una poderosa intuición para administrar su biografía y terminan por imponer su propio guión.
    Recuerdo la noche que un amigo me llevó a visitar a Rosita Fornés en su apartamento de la Avenida 26 del Nuevo Vedado. Luego de los saludos y las primeras anécdotas, la estrella nos brindó una copa de vino. Para ella prepararía una taza de café con leche. La tertulia se trasladó a la cocina y, mientras Rosita abría la puerta del refrigerador para extraer un pedazo de hielo para el vino, surgió el tema de la impresionante actuación de Reinaldo Miravalles en El hombre de Maisinicú. Frente al congelador y con una especie de hacha en una mano para picar el hielo, Rosita imitó con una gestualidad increíble al actor en su personaje de Cheíto León. Fue una breve e imaginable actuación improvisada para un público de dos personas. Luego vendría su rotundo papel en Se permuta, que le demostraría al ICAIC que había una Rosita que mucho pudo haberle aportado al cine cubano de las últimas décadas.
    Recuerdo que la primera vez que fui a México pregunté por la ubicación del icónico teatro Tívoli. El edificio lo habían derrumbado muchos años antes cuando ampliaron la avenida Reforma. En la década del cuarenta, Rosita Fornés fue una de las máximas estrellas del Tívoli. Compartió la marquesina con nombres como los de Libertad Lamarque, Manuel Medel, Pedro Vargas, Tin Tan y Rosa Carmina. El periódico Excélsior afirmaba: “Rosita Fornés es el show. Nadie sabe si lo hace bien o mal porque cuando sale a escena se pierde el juicio”. La proclamaron primera vedette de América.
    De las películas en las que actuó en México, el crítico Emilio García Riera destacaba “Del can can al mambo”. Es una lástima que los estudios Churubusco no aprovecharon al máximo las posibilidades artísticas de Rosita.
    Recuerdo que en el viaje siguiente descubrí en la vidriera de la librería Gandhi de Avenida Juárez, el volumen titulado Armando Herrera, el fotógrafo de las estrellas. Alrededor del libro habían colocado fotos de conocidas estrellas del espectáculo en México. Entre ellas figuraba el rostro de la Fornés. No lo pensé dos veces y compré el libro.
    Editado por el Fondo de Cultura Económica en 2009, sus páginas recogen historias y fotos tomadas por Herrera, entre 1934 y 1996, un fotógrafo que estuvo cerca de figuras muy populares durante la época de oro del cine mexicano, desde el ídolo Mario Moreno Cantinflas hasta la mítica María Félix. El libro incluye close ups del «Indio» Fernández y Martha Roth, pero también de cuerpo completo de Rosita Fornés, Rosa Carmina, Tongolele y otras bellezas.
    Fue la noche de una emoción suprema en la vida de Rosita Fornés y de muchos de sus admiradores, el 2 de abril de 2019, Gala homenaje por sus ocho décadas de trayectoria artística.
    Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso: las luces encendidas, los espectadores de pie, exclamaciones espontáneas de delirio en la platea, sorpresa cuando la Fornés se incorporó de su butaca con la intención de dirigirse hacia el escenario. Gritó una frase. Fue un estallido de sentimientos. Le pidieron que hablara. Debieron haber previsto un micrófono en el lugar donde estaba sentada. Allí, durante el intermedio, decenas de devotos la habían rodeado y los teléfonos móviles rivalizaron para captar su imagen. Los más afortunados lograron hacerse selfies con ella. Durante esos minutos fue la mujer más fotografiada del planeta.
    No dejó de sonreír. Devolvió saludos. Lucía regocijada y regia (rescatemos ese adjetivo). Y los artistas que participaban en el homenaje mostraban su orgullo por ser parte de un momento trascendente.
    Después de unos instantes de expectación, informaron que finalmente Rosita no se sentía en condiciones de salir al escenario. Hubo inquietud y desconsuelo. Como a todas las personas que colmaban el salón, me hubiera gustado verla cerrar el espectáculo, en la que sería probablemente una de sus últimas grandes apariciones públicas.
    Ella, que siempre desempeñó su oficio de estrella con la disciplina de una obrera, interpretó en el pasillo lateral entre el palco y el escenario del Gran Teatro, el papel más dramático y difícil de su vida. La fidelidad de sus admiradores, reiterada con frases de cariño y un aplauso que parecía no tendría fin, la conmovieron al punto de que esa noche, por primera vez en su carrera, no pudo articular palabras para expresar su agradecimiento al público.
    Con el fervor de varias generaciones, Rosita entraba en el territorio de las emociones gloriosas, arropada para siempre en la leyenda.

  25. Conocí a Rosita Fornés siendo un adolescente, en los Show del cabaret Continental del Hotel Internacional de Varadero. Allí lucía inmensa en todos los años en que actuó durante la temporada veraniega. La recuerdo en sus cantos y bailes junto al ballet del Continental, una vez terminado, Rosita se paseaba por todas las mesas del cabaret, para saludar al público que la aplaudía, en el escenario y fuera de él, por ese gesto de humildad y agradecimiento hasta terminar en una mesa con sus familiares que la acompañaban. Ya era la Rosa de Cuba, sus triunfos internacionales, nunca la alejaron de su Cuba que tanto amó y que por cosas de la vida la muerte la sorprende fuera de ella, pero sus restos descansaran eternamente en la tierra cubana cumpliendo su última voluntad.
    A los familiares y amigos nuestras condolencias y digo nuestras porque cumplo con el sentimiento que me expresara la también adolescente que me acompañó en esos tiempos, Gladys Hernández Tanquero, conocida por Ledys. Gloria eterna a Rosita, las cuatro generaciones que te aplaudieron permitirán que las venideras te recuerden como lo que fuieste: La Rosa de Cuba en toda tu dimensión.

  26. Serás eternamente nuestra más bella y fragante Rosa.
    Nunca tu pueblo, que te amó y te admiró, te dejará morir. Vivirás en casa flor que nace en nuestro agradecido suelo patrio.
    Para ti, nuestro eterno aplauso y nuestro eterno amor.
    Descansa en paz porque ya usted es Nuestra eterna Vedette.

  27. Desde la niñez conocí a Rosita y la admire. Me uno al dolor de nuestro pueblo por su desaparición física. Que descanse en paz.

  28. Rosita Fornés ha partido definitivamente no sin antes haber dejado una transcendental huella en el patrimonio cultural Cubano y un profundo afecto en el corazón de los cubanos. Ella fue y seguirá siendo la más genuina Rosa de la Cultura Nacional de Cuba. Su memoria debe ser perpetuada renombrando a una importante instalación cultural con su nombre, lo merece. Ella que no nació en Cuba, pero fue lo suficientemente cubana como para inscribir el nombre de la Isla en los anales de la cultura hispanoamericana. Que la Rosa de Cuba jamás se marchite en el recuerdo. Mis más sinceras condolencias a sus familiares y al pueblo de Cuba.

  29. Tuve el honor y placer de ser escenógrafo muchas veces de proyectos donde ella era la estrella, su último trabajo en Cuba fue «Mejilla con mejilla» donde hacía pareja con Jorge Losada, diré que esa obra escrita para ellos dos por Nelson Door fue un éxito. Me siento feliz de haber sido un gran amigo y de visitarla mucho a su casa a conversar y recordar bellos momentos.
    Gracias Rosita y vivirás siempre en mi corazón. Luis Lacosta
    Director de Arte del cine y la Televisión cubana.

  30. Su deceso fue para mí tan inesperado como real. Es que siempre me aferré a la idea de que ese momento no llegaría, porque ella es de esos seres que nacen para quedarse, para iluminar, para llenarnos de alegría y felicidad. En mi caso fui creciendo siempre con su compañía. En cada etapa de mi vida, allí, estaba ella. Perseguí su presencia en cada teatro y en cualquier escena. Fue como una inspiración que llegué a idealizar. Tú eres única, irrepetible, sencillamente excepcional. Mi beso para la Rosa que nunca marchitará. Y también mis aplausos que nunca terminarán.

  31. Rosita siempre estará en el corazón de los cubanos. Gran artista y muy buena persona. Siempre la recordaremos. Mis condolencias para sus familiares. EPD.

  32. Es cierto haciendo un recorrido por sus actuaciones se ve lo mucho que trabajó y todo exquisito. Será insuperable su dimensión y su paso por esta vida, descansa en paz mujer divina.

  33. Nuestras condolencias a familiares y amistades, desde el centro sur de Cuba.#LaSierpe #SanctiSpíritus. Nuestro amor a la vedette Rosita Fornés quien no se ha ido. Está en nuestros pensamientos y en nuestros ♥️ una ?para una sencilla y cariñosa mujer de pura cubanía. Tu deseo fue cumplido: Ya estás en Cuba! EPD.

  34. La Federación de Mujeres Cubanas rinde homenaje a la eterna Rosa de Cuba. Gracias por tu legado y por poner en un lugar prestigioso la cultura cubana. Siempre serás la rosa del pueblo.

  35. Este texto lo puse en mi cuenta de Facrbook

    Recuerdo y tributo a Rosita
    Durante los años de formación de la ACLIFIM, algunos compañeros entusiastas planteaban iniciativas que, a primera vista, parecían utópicas.
    Gabriel Fina y Ondina Téllez pertenecían al grupo de los entusiastas. Gabriel había sido un dirigente sindical y su esposa Ondina era amante de la artesanía y el tejido. Gabriel había sufrido un infarto cerebral y como secuela tenía semiparalizados el brazo y pierna izquierda. Cuando conocieron de la ACLIFIM, a través de los hermanos Loureiro (vivían en el municipio Centro Habana), se incorporaron a su actividad en diversas formas.
    A finales de los años setenta, aunque no estaba oficializada la Asociación, se hacían diversas actividades para involucrar y motivar a los asociados que, con curiosidad, se acercaban a una organización que no les ofrecía nada claro, pero sí les inculcaba el deseo de participar, de salir de casa, de estar en el juego.
    Gabriel y Ondina se aparecieron un día con la idea de que, con motivo del Día de las Madres, ellos organizarían una actividad con la colaboración del CDR de su cuadra, en una calle lateral a la CTC Nacional y que invitarían a algunos artistas, entre ellos a Rosita.
    Un poco escépticos algunos, y otros con la ilusión de tener cerca y ver a personalidad tan sobresaliente del mundo artístico, fuimos a la actividad. Y, sí alrededor de la nueve de la noche apareció Rosita, y con su gracia y don de gentes nos saludó y dijo cuán orgullosa estaba de poder compartir ese momento con nosotros.
    «Nosotros», el público de esa noche éramos un grupo de personas con discapacidad y vecinos de la cuadra que se agruparon, unos de pie y otros en las sillas y bancos que para fines de reuniones cederistas se habían colocado en la calle.
    Y allí, con un audio modesto de apoyo, actuó Rosita. Nos emocionó con varias canciones pero sobre todo comprendimos la estatura de una artista que era capaz de poner su corazón y sensibilidad en tan humilde escenario sin más pretensiones que ofrecer alegría y arte a sus compatriotas.

  36. Se produjo la partida fisica, pero siempre estara como la expresion más refinada del arte cubano.
    Su talento inigualable ni superable.
    Su maravillosa calidad humana.
    Descansa en paz, pero a otras dimensiones llegarás, y los acordes del Ave María amunciarán la maravillosa presencia de tu espíritu, porque llena eres de gracia, y no hablo en tiempos pretéritos, jamás lo haré, te recibirán esos acordes.
    Siempre Rosita Fornés y Cuba y Rosita Fornés.
    Cuán ligada a lo popular y a lo clásico.
    Te nos vas físicamente, y sin ningún reproche, me atrevo a intuir, que nadie como tú, amadísima Rosita!
    Y con reverencia infinita, un gusto siempre aludir a ti, como referencia al buen gusto, a la presencia física exquisita, a la no estridencia, a la exquisita manera de querer a Cuba.

    * Muchas gracias Rosita, un deleite perenne para el espíritu, cada comparencia en la escena.
    * El Teatro Martí, y Cuba en reverencia respetuosa a ti y a tu legado artístico.

    Condolencias a su Familia.

  37. Nuestra Rosita, la mas cubana de todas, no se nos fue, siempre estará en nustra vida. La admiré en vida y la seguiré admirando hasta la eternidad

  38. Vivo en Miami, y estuve en la funeraria Auxiliadora sobre las 10:30 pm porque no podía dejar de ir. Desde pequeño, tendría yo 15 años, cumplí reciente 59, y la vi por primera vez en la tv. Me prendí de ella inmediatamente. Luego el primer espectáculo que la vi fue en el Teatro Amadeo Roldán. No recuerdo, fue en el ‘78 o’79, allí bailaba arriba de un piano soberbio. Después acudí a muchos espectáculos, al Carlos Marx, bello también. Hablar de la mejor de todas las vedettes es interminable, el cine, el cabaret, la tv, la recordaremos siempre en el teatro, en las visitas al leprosorio de El Rincón. En fin, lo único que pido es que algún teatro de La Habana lleve su nombre, se lo merece.

  39. UN ADIOS A NUESTRA ROSA

    Hemos perdido a Rosita,
    sólo en esta dimensión,
    nos queda en el corazón
    y en la memoria bendita;
    la caribeña Afrodita
    que encendió muchas pasiones
    ha conmovido a legiones
    de personas en el mundo,
    pero nos deja un profundo
    conjunto de sensaciones.

    Inolvidables canciones,
    pasos de baile perfectos,
    impresionantes efectos,
    memorables actuaciones,
    fílmicas apariciones,
    apasionado sentido,
    son mitos que hemos vivido
    pero que son verdaderos,
    son los valores cimeros
    que ella nos ha compartido.

    Cuba, como el principito,
    a su rosa genuina
    con ceremonia divina
    resguarda el último grito;
    con el semblante marchito
    por el dolor que se siente,
    su cariño fehaciente
    le deposita a sus pies,
    a la gran Rosa Fornés,
    su estrella más reluciente.

    Hoy su cuerpo sin aliento
    llega a la tierra que amó,
    y flotando en el plató
    deja su alma en el viento,
    con sumo agradecimiento
    toda la nación cubana,
    rendirá desde La Habana
    un entrañable tributo,
    demostrándole en el luto
    su simpatía más cercana.

    La Habana, 15 de junio de 2020

  40. Como expresé al conocer la noticia, hablar de la Cultura Cubana es hablar de Rosita Fornés, parte inseparable de ella y que tanta gloria le dio. Gracias una vez más a la Rosa De Cuba por desear descansar eternamente en Cuba, que tanto la quiere y admirara por siempre. El homenaje de la representación del pueblo que pueda acudir es el sentimiento de millones de cubanos. Tu Gloria será eterna, ahora en la Gloria de Dios. EPD

  41. Rosita vivirá por siempre en el corazón de todos los cubanos y quienes tuvimos la suerte verla actuar en vivo no la olvidarán jamás. Descansa en paz Rosa de Cuba.

  42. Como expresé al conocer la noticia, ya esperada, cada vez que se hable de los artistas que dieron gloria a la Cultura Cubana hay que mencionar el nombre de Rosita Fornés, la Rosa de Cuba, grande entre las grandes, la Vedette de CUBA, su pueblo le agradece que deseara descansar en suelo cubano y así rendirle homenaje, aunque las circunstancias limiten la magnitud del mismo. Disfrutaste la Gloria en la Tierra ahora permanecerás en ella, en el Cielo. EPD

  43. Soy un gallego, primo-hermano de Litico Rodríguez, compañero y amigo de Rosita. He tenido la suerte de haberla conocido en uno de mis viajes a La Habana, me presentó mi primo. En compañía de ella y mi primo, he disfrutado de una noche en Tropicana. Una noche inolvidable, donde conocí a una gran artista de sangre española y una gran persona. Cuando mi primo, tenía problemas de salud, Rosita le animó a participar en la película «Quiéreme y Veras», en aquellos momentos para Litico y su salud, fue un remedio. No dudo que Litico, te estará esperando, ya que te quería y te apreciaba. GRANDE ROSITA

  44. Te creíamos eterna.
    Te queríamos eterna.
    Tuya es nuestra eterna gratitud.

    Tenemos ahora mismo el corazón a media asta, pero alzaremos la mirada al firmamento, para hallar los destellos de tu memoria inmarcesible.

    DEMOS GRACIAS A DIOS POR EL REGALO DE TU LUZ
    DESCANSA EN PAZ, ROSA DE LA GRACIA PERFECTA

  45. Desde niño la seguí mucho ya que no dejaba de estar en cada espacio de nuestra cultura. Es una de esas artistas que se sienten como un familiar cercano por su gran corazón. Cada vez que se hable de una una grande, no dejaré de mencionar su nombre. Gracias Rosita, EPD.

  46. A sus familiares, mis Condolencias y evocar al apóstol cuando dijo «la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida». Adjetivos hay muchos para definir y agazajar a la querida Rosita Fornés, pero creo que decir: Rosa de Cuba, Rosa del Mundo y lo decimos todo. Guardo un recuerdo especial, crecí escuchando a mi abuelo (eterno enamorado de ella) que él era de la misma edad de Rosita. Mi abuelo murió siendo yo una niña de 11 años de edad,qué alegría saber que tal vez también hubiese vivido 97 años.
    Hasta siempre a la Rosa de Cuba, gracias por tanto y tan buen arte, gracias por tanto amor y gracias por elegir este chispazo de tierra en el mar para vivir eternamente, porque… empieza al fin con el morir la vida…???????

  47. Se va físicamente la artista, creo, más completa y de más larga trayectoria en las tablas de la escena teatral cubana; orgullo de su pueblo con una legión de admiradores que nos quedamos sin aliento. A su hermosura física, de la que no presumía, se unió un ángel que la consagró en el canto, la actuación (cómica y dramática debe haber en los archivos tremendos teatros ICRT que protagonizó, pero al margen de lo artístico, la mujer sencilla, cariñosa, nunca tuvo reparos para nadie de la profesión o no; magia de mujer que se lleva el cariño de todo un pueblo dentro y fuera de nuestra isla.
    Hasta siempre Rosita, viviras en mi como en miles que te adoramos por tanto tiempo, ya estás disfrutando de la presencia divina de nuestro Padre Celestial

  48. EPD Rosita, nunca te olvidaremos, vivirás en el corazón de los cubanos y cubanas que disfrutamos con tus canciones, películas, con tu trabajo, en fin con tu presencia inolvidable, gracias Rosita por todo lo que nos diste.?

  49. Rosa de Cuba y del mundo. Artista de cuerpo entero y compromiso con esta Patria con todos y para el bien de todos.Cuerpo hermoso y arte bello y múltiple de pura cubanía y latinoamericanidad. Desde los dioses nos seguirá inculcando el amor por el arte patrio, mi Rosa de Cuba.

  50. Rosita Fornés permanecerá como la artista más completa que haya conocido la escena cubana. Seré su admirador por siempre, como miles de cubanos.

  51. Bien puede ser llamada ROSA DE CUBA, así en mayúsculas, porque mayúsculas fueron su entrega y profesionalidad. Parte a la inmortalidad de los grandes. Se queda en el corazón de nuestro pueblo…HASTA SIEMPRE ROSA

  52. «El fuego no puede quemarte,
    el agua no puede mojarte.
    El viento no puede secarte,
    las armas no pueden herirte.
    Eres antigua, aun no has nacido,
    y nunca morirás.»

    ¡Hasta siempre, Dolly!

  53. Freddy Maragoto
    152.207.149.144

    En abril de 2003 el teatro Sauto se sumaba a una serie de homenajes a Rosita por sus 80 años. Se le esperaba entonces como parte de un sencillo espectáculo en el que figuraban ella, por supuesto, su hija Rosa María Medel como presentadora, el actor y humorista Carlos Ruiz de la Tejera y un solista que por algún motivo no pudo estar. Así que la querida directora de Sauto en ese momento, Cecilia Sodis me invita a sustituirlo, a lo que yo por supuesto respondí que sí, y loco de contento me preparé para la ocasión. Yo amaba a Rosita de toda mi vida. Soy de los que también cayó rendido a sus encantos desde la primera vez que la vi en la televisión, siendo un niño de cuatro o cinco años. Ya pueden imaginar cómo me sentía.
    Ese 8 de abril yo estaba desde temprano en el teatro Sauto esperando por el elenco habanero, llegaron pasadas las once de la mañana.

    Nos presentaron, me integré a ellos tímidamente y subimos al escenario a ensayar, todo fue muy rápido pero no me perdía un solo detalle de Rosa, que rigurosamente pasó todo lo que iba a hacer, cada canción, cada salida, incluso improvisaba las partes en que debía hablar. Todos hicimos nuestra parte y ella siempre atenta a todo. Luego del ensayo, ellos se fueron al hotel, a almorzar y descansar para la función que sería a las 9:00 pm. Yo fui a mi casa, en Matanzas.
    En la noche, ya en el teatro compartí el camerino con Carlos Ruiz y al llegar él me dice: «¿Oye, por qué no fuiste al hotel con nosotros?» A lo que respondí que mi casa estaba muy cerca, que no hacía falta (en realidad me hubiera encantado estar todo el tiempo con ellos) y Carlos entonces me suelta: «¿Pues tú sabes que en la mesa del restaurante ella, preocupada preguntó por ti?» ¿Que dónde estabas y por qué no te habían llevado?» A lo que siguió: «Por eso yo estoy aquí, no solo por la gran artista sino por el ser humano que es, y cada vez que me necesite, ahí estaré».
    Yo no supe ni qué responder…
    Luego le canté con el alma a la Rosa más bella y amable ?

  54. Rosita, nuestra eterna vedette, descansa en paz desde el pasado día 10. Tristes estamos en Cuba, y en el mundo a quien brindó con su arte lo mejor y brilló siempre. Estarás con tu pueblo y con los pueblos que te admiraron. Tu modestia, tu elegancia, tu sinceridad y todo el arte que nos dejaste seguirán acompañándonos.

  55. Mi admiración y respeto por ti Rosita ha crecido mucho más aún después de ya no contar con tu presencia física… Haz elegido para tú sueño eterno, nuestra Cuba… Sabremos seguir cuidándote, sabremos seguir dándote nuestros aplausos, está vez desde nuestras mentes y corazones.
    GRACIAS A TI Y TU FAMILIA POR TENERTE YA EN CASA…TE AMAMOS

  56. Rosita Fornés. La artista más versátil y completa que ha dado Cuba. Bella y escultural en todas sus edades. Talento demostrado en el canto, baile y la actuación. Sencillez, modestia y grandeza. Disfrutada y elogiada por varias generaciones. Eterna y siempre recordada como «La gran vedette de Cuba».

  57. Tengo el inmenso privilegio de haber compartido mucho la escena con Rosita, desde mis comienzos en el Arte hace 30 años. Tuve el enorme placer de cantar junto a ella a dúo “Sin un Reproche”, en el antiguo Centro Andaluz de La Habana, y posteriormente el dúo de La Verbena de la Paloma, en una de las múltiples ediciones De Madrid a La Habana, auspiciado por el Comité gestor de Madrid, así como galas en teatro, tv, y el Anfiteatro de la Ciudad. Fui invitado al hotel Florida cuando le fue entregada la Orden al Mérito Civil otorgado por el Rey de España, su partida nos deja un gran vacío para la cultura cubana, la comunidad madrileña en Cuba y por sobre todos para todo su pueblo. EPD nuestra querida Rosa agradecimientos a su familia y mis enormes condolencias.

  58. Su humildad se vio reflejada una noche cuando asistió al estreno de la única obra que su amigo Nicolás Dorr no había estrenado hasta entonces, «Clave de sol». Allí, en un sencillo local de ensayos, del Grupo Teatro Extramuros, se producía el estreno y ella acudió como uno más a aquél sencillo local, ajeno a todo glamour de cualquier recinto teatral. Allí asistió y aplaudió a los actores de la puesta en escena al concluir la presentación. Así era Rosita de sencilla y fiel a la amistad del hombre que para ella escribiera “Confesiones en el Barrio Chino”, “Vivir en Santa Fe”…
    MI APLAUSO A LA ROSA DE CUBA. MI HOMENAJE PÓSTUMO.

  59. Se ha marchado de la existencia física un orgullo de Cuba, pero desde ahora hasta su centenario en 2023 no faltará el homenaje permanente. Y luego estará presente en cada obra artística de suprema calidad, Rosita nunca hizo concesiones. Hasta siempre.

  60. El cielo se viste de gala para recibir a nuestra Vedette de Cuba; otra gran estrella que brillará en el firmamento. Su amplia sonrisa, carisma y hermosos ojos azules permanecerán eternamente en el recuerdo de los que la amamos. Su impronta es infinita

  61. Una gran artista, que vivió para ofrecer el mejor trabajo al público, cuando se ve ahora todo lo realizado desde sus años mas jóvenes, fue una artista que trabajó muchísimo. Merece este homenaje y merece que su personalidad quede reconocida para la posteridad, que su nombre quede por siempre en alguna luminaria de su Habana. Adiós artista.

  62. Gracia CUBA por despedir a Rosa Fornés como ella se merece en GRANDE !!! Gracias a la TV Cubana por la cobertura a tan Gran artista !!! GRACIAS

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