Vázquez Millares, el legado de un hombre

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Ángel Vázquez Millares fue una figura paradigmática en la difusión del arte lírico y la música de concierto en la radio y la televisión cubanas durante casi cinco décadas, su muerte representa una pérdida irreparable para la cultura nacional

Por Enrique Río Prado e Isachi Durruthy

 En la madrugada del 30 de octubre de 2025 falleció en La Habana el Maestro Ángel Vázquez Millares (1937–2025), figura esencial en la historia de CMBF, Radio Musical Nacional y de la radio cubana. Su legado, construido a lo largo de más de medio siglo, trasciende la suma de programas que concibió, escribió y condujo: fue un verdadero artesano de la palabra y la música, un defensor de la cultura entendida como acto de conocimiento y de identidad.

De verbo claro y pensamiento riguroso, comenzó su vínculo con CMBF en 1970 como colaborador. En 1984 asumió la escritura, producción y dirección de diversos espacios radiales que marcaron época: Movimiento Sinfónico (ya desaparecido), los aún vigente Festival CMBF, Teatro de la Ópera, La Ópera, Zarzuelas y Operetas, que sostuvo hasta sus últimos días. También dejó su impronta en Maestros de la Música y La Guitarra, transmitidos por Radio Progreso.

En realidad, su prolífica historia radial se remonta a 1956, cuando una emisora local habanera lo acogió con un programa de comentarios y críticas musicales. Desde entonces, su voz se volvió familiar para varias generaciones de oyentes.

A principios de la década del sesenta fue profesor de Apreciación e Historia de la Música en la Escuela de Instructores de Arte y en la Escuela Nacional de Arte; poco después ocupó cargos de dirección en el Consejo Nacional de Cultura.

Durante las décadas de 1970 y 1980 fue presentador oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, acompañándola en giras por el país y por escenarios de la antigua Unión Soviética, Alemania, Hungría, Bulgaria y Nicaragua. Escribió los programas de mano, condujo memorables ciclos de ópera en la Biblioteca Nacional José Martí y ofreció seminarios, conferencias y charlas en prestigiosas instituciones como el Instituto Superior de Arte, la Fundación Alejo Carpentier, la Sociedad Dante Alighieri, el Aula Iberoamericana del desaparecido Centro Cultural de España, el Instituto Nacional de Historia y el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

También en este decenio comenzaría su estrecha colaboración con la televisión nacional en el programa semanal A través de la música, primero como guionista y luego como conductor.

Con la creación del Canal Educativo en 2002, el Maestro Vázquez Millares encontró un nuevo espacio para su infatigable vocación divulgadora: Un palco en la ópera, que durante más de quince años escribió y condujo con rigor y sensibilidad. Este espacio se convirtió en una referencia para los amantes del género lírico y en una verdadera escuela para diversas generaciones de televidentes.

Fue condecorado como Caballero de la Orden de la Estrella Italiana, distinción que otorga el país europeo. Recibió el Premio Nacional de Radio en 2006 y el reconocimiento como Maestro de Radialistas, entre otros galardones que celebran su extensa, rica y meritoria trayectoria.

Su fallecimiento representa una pérdida irreparable para la cultura cubana. Así lo expresan, en comentarios publicados en redes sociales, diversos colegas y artistas que compartieron con él caminos profesionales y afectivos:

Para la periodista Loly Estévez, “Vázquez Millares fue un ejemplo del rigor en el estudio y conocimiento de la ópera, la zarzuela y la música sinfónica”.

Yhovani Duarte, director del Teatro Lírico Nacional de Cuba, señalaba: “Una noticia verdaderamente triste, el fallecimiento del querido maestro Ángel Vázquez Millares. Cuántos y cuántas nos acercamos y aprendimos del mundo de la ópera y la zarzuela gracias a sus conocimientos y a sus programas en la radio y la TV, o sus ciclos de ópera en la Biblioteca Nacional”.

Ubail Zamora, contratenor cubano y miembro fundador de la Camerata Vocale Sine Nomine, añadía: “Otra grandísima y lamentable pérdida. La persona que a muchos nos inició en el arte lírico con sus fabulosos programas de radio (luego también TV), mostrándonos los misterios de la ópera, la zarzuela, la opereta… alguien que nos enseñó a defender y amar el género que iba a ser parte imprescindible de nuestras vidas”.

Ángel Vázquez Millares fue un comunicador generoso, un hombre de saber profundo y sensibilidad cultivada. Su hidalguía, mantenida hasta el final, lo convirtió en referente ético y humano, en una figura entrañable para todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo, escucharlo y compartir su amor por la música. Su carisma y profesionalidad inigualables acompañaron cada semana a los fieles oyentes de CMBF y a los televidentes de Un palco en la ópera, convirtiéndose en una presencia familiar, sumamente querida y respetada en el imaginario cultural cubano.

¡Gracias, Maestro!

Foto tomada de https://www.radiocubana.cu/