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Una noche de Pan para la Fe

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Por Nolber López García

La noche cae, el patio lleno y una vez más Las Tunas es testigo de la puesta en escena de Pan para la Fe. En esta ocasión, el escenario se convierte en el epicentro de una efervescencia artística, donde el objetivo principal no es otro que el ser humano en su esencia más pura.

En medio de divisiones sociales y también dimensiones culturales que abarcan desde el rap y el trap hasta la trova y el reguetón, Pan para la Fe muestra –con maestría innegable- cuestiones fundamentales como el plagio en la música actual y  la reconstrucción de las letras en un contexto posmodernista.

Con toques inspirados en el posmodernismo y una banda sonora comprometida con el mensaje central, la puesta en escena se erige como un faro de crítica social y a su vez incita a buscar el camino, desafiando los límites establecidos y proponiendo una visión renovada y audaz del arte escénico.

La obra  surge de esa necesidad por explorar nuevas formas de expresión, se nutre de la experiencia de la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa y del talento de Fermín Francel Figueredo, Premio de Actuación Masculina Adolfo Llauradó 2022, actor principal y artífice de la propuesta. Así, con la guía experta de Geordany Carcasés en la dirección, el espectáculo se adentra en territorios poco explorados del teatro musical, integrando danza, música y arte de las tablas en una fusión única y poderosa.

 

Pan para la Fe es mucho más que una obra teatral; es un viaje emocionante, una experiencia que invita al espectador a explorar dentro de sí y a descubrir nuevos horizontes. En este espacio sin escenografía, donde un actor se convierte en el vehículo de la historia, este “pan de fe” alimenta el espíritu y estremece el alma, sí, ese mismo tan difícil de encontrar hoy. Además, demuestra el  compromiso artístico de Teatro la Totalidad, de Guantánamo.

En general, es una pieza que desafía las convenciones, rompe esquemas y ofrece una visión fresca y renovada del arte escénico. Cada representación es un encuentro con la humanidad, una oportunidad para reflexionar y emocionarse, un testimonio del poder transformador del arte… No en balde el especialista en Artes Escénicas Alberto Carlos Estrada Segura expresó: «Fermín Francel Figueredo –el actor de las tres F- es de esos actores que abundan poco.

«Uno trata de notar descoordinación, en los múltiples movimientos de su coreografía corporal, con los sonidos que produce Geo –músico y director-, uno trata de escuchar tartamudeos, o escuchar parlamentos sin sentimientos o mal intencionados, uno trata de encontrar errores que te digan que es un actor de este planeta, pero nada de eso sucede.

«Cuando este actor termina de transitar por todos sus personajes, saluda y el público explota en ovación. Entonces nos damos cuenta que allí, en el escenario, solo ha habido fe y sentido de la verdad».

Fotos Sheyla Arteaga