Espacio Luz con Abdala y Cuentos de una casita

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Por Ulises Rodríguez Febles

La Casa de la Memoria Escénica dedicará este 18 de mayo, a  partir de las 9:00 am, su Espacio Luz a José  Martí y al Día  Internacional de los Museos, combinando cada una de sus áreas de trabajo: archivo, biblioteca, museo, trabajo comunitario, con un panel dedicado a Abdala, de José  Martí, en el que participarán Abel González  Fagundo, Pablo G. LLeonart, Luis Ernesto Martínez, Rubén  Darío Salazar, Reinaldo Perera de Armas y  Dayana Deulofeu.

El panel culminará con la presentación  del proyecto  Cuentos de una casita, dirigido por el historiador y promotor de la obra de nuestro héroe nacional Reinaldo Perera de Armas e interpretado por la actriz y  narradora oral escénica  Dayana Deulofeu, en el Patio Vagos Rumores.

El espacio Luz de este mes de mayo,  contará con dos muestras del mes, una dedicada a los Fondos Bibliográficos José Martí, de la Biblioteca La Selva Oscura, y otra, sobre obras dramáticas de dramaturgos cubanos relacionados con Martí.

También  se proyectará un fragmento de la obra Hierro, de Carlos Celdrán, que forma parte de los fondos audiovisuales de la Casa de la Memoria Escénica.

Cuentos de una casita

El proyecto Cuentos de una Casita, dirigido por el historiador y promotor de la vida y obra de José  Martí Reinaldo Perera de Armas, se concibe como una colaboración entre la Mueso Casa Natal de José Martí, el Proyecto RutaxCuba y los Narradores Orales, con el objetivo de llevar a comunidades, centros escolares y centros de trabajo una experiencia cultural y educativa que acerque la vida y obra de Martí a públicos diversos.

Entre sus objetivos fundamentales se encuentra difundir el legado martiano, que se concreta en llevar a comunidades, centros escolares y espacios de trabajo la vida y obra de José Martí, a través de una exposición itinerante que acerque su memoria de manera viva y participativa.

Revalorizar el patrimonio cultural: Exhibir la gigantografía de 21 carteles que muestran piezas patrimoniales de la Casa Natal de Martí, acompañada de explicaciones especializadas que conecten el pasado con el presente.

Fomentar la educación creativa: Integrar recursos lúdicos como títeres y narradores orales para transmitir conocimientos de forma atractiva, especialmente a niños y jóvenes, promoviendo el aprendizaje desde la emoción y la imaginación.

Rescatar la tradición oral: Incorporar relatos sobre la gesta mambisa, leyendas campesinas y narraciones de la cubanía, fortaleciendo la identidad nacional y el vínculo con nuestras raíces.

Promover la interacción comunitaria: Crear espacios de encuentro donde el público participe activamente en el diálogo entre especialistas, artistas y narradores, generando un ambiente de intercambio cultural y social.

Enriquecer la experiencia cultural: Complementar la exposición con audiovisuales y muestras paralelas que reflejen la vida de Martí y otros mambises, así como la cotidianidad de la manigua, ofreciendo una visión integral de la historia.

Público

Está concebido para un público diverso, la presentación es adaptable a los diferentes rangos de edad, desde niños hasta adultos. La propuesta se desarrolla en coordinación con actores sociales, garantizando así una amplia participación y articulación comunitaria.

El proyecto ha trascendido los límites de la capital para convertirse en una experiencia itinerante que ha recorrido diversas provincias del país, en coordinación con espacios culturales, instituciones educativas y eventos comunitarios, llevando la gigantografía de los 21 carteles y la memoria viva de José Martí a públicos que, de otro modo, permanecerían distantes del Museo Casa Natal; esta extensión territorial ha permitido que estudiantes, profesores, trabajadores y vecinos se acerquen al legado martiano en escenarios tan diversos como museos locales, celebraciones históricas y encuentros culturales, donde la exposición se ha enriquecido con narraciones orales, audiovisuales y actividades complementarias que fortalecen la identidad nacional y el sentido de pertenencia, demostrando que el proyecto no es estático, sino un puente dinámico entre el patrimonio martiano y las comunidades de Cuba, capaz de articular esfuerzos institucionales y sociales para generar un impacto educativo, cultural y comunitario de gran alcance.