DOS MIRADAS A TUDA Y PAKI

DOS MIRADAS A TUDA Y PAKI

Tuda y Paki, obra estrenada recientemente en La Habana y que forma parte de la programación del Taller Internacional de Títeres de Matanzas, ha tenido una resonancia muy especial en los jóvenes teatrólogos cubanos. Cubaescena publica aquí dos miradas a este espectáculo.

¡A CREAR EL MUNDO!

Por Karla Puente

Si le preguntara a usted lector ¿Cómo se creó el mundo? De seguro tendría unas probables tres respuestas: La explosión del Big Bang, si cree usted en la ciencia y la teoría de la evolución; Dios, si es usted creacionista; o no tengo idea, si es escéptico y esas cosas no le preocupan. Yo participaba de la última respuesta hasta hace muy poco, ahora sé la verdad. Présteme atención a lo que diré porque es un verdadero hallazgo. ¡El mundo lo crearon Tuda y Paki!

Usted podría hacerme una lógica pregunta ¿quiénes son Tuda y Paki? Entonces sería hora de la historia. Tuda y Paki son dos hermanos que nacieron el mismo día, de la misma madre, pero que no se parecen del todo. Son dos gigantes que jugaron a crear el mundo y lo crearon. El impulso de la vida fue un juego de niños. La sala Teatro Museo de Títeres El arca, con toda la significación bíblica que guarda ese nombre, fue el espacio para que Le Guignol a Rolettes de Suiza y Retablos de Cienfuegos, bajo la dirección de Cristian Medina, nos presentaran a los hermanos y por supuesto viéramos surgir el mundo delante de nuestros ojos.

Ahora, usted lector, me podría decir, eso es una historia para niños. Y sí, lo es, en su primera intención, pero Tuda y Paki, nos hablan no solo del inicio del mundo sino de su evolución, sus problemas actuales como la sequía, la dominación de las aguas y los recursos naturales, por monstros que después que creamos se vuelven poderosos e incontrolables, del cuidado y el valor de la vida de una rosa, que nace del suelo, un árbol o una roca. El mar tiene olas y el principio fueron más azules, más enérgicas, el mar que crea Tuda a su imagen y semejanza, del color de su cuerpo. El fuego funde la roca que se acumula y forja la montaña que crea Paqui. Del retablo titiritero brota la energía vital, artilugios que hacen las ramas del árbol elevarse y del pecho de Come Piedras brotar arbustos. Los hermanos son fuerzas en pugna, el positivo vs el negativo, en la oposición de fuerzas actantes no solo habita el drama, sino la vida.

TUDA Y PAKIAnimalillos blancos como copos de nieve, salvan a los hermanos de su propio juego, este acto habla de la fe en los seres humanos, en la capacidad originaria de la buena voluntad del hombre y las mujeres. Más allá de la creación de un mundo, asistimos a la revisión del mundo que tenemos. Los titiriteros, Pierre-Alain Rolle y Paola Busca, trasladan su ánima a todos los muñecos, y claro en ese mundo también existía la música, una música creada por Mina Trapp, el sonido y el silencio danzan en los brazos de Tuda y Paki, con tal precisión que nos cuestionamos si no los estarán produciendo sus corazones.

Se dé un diseñador cubano, Zenen Calero, que pone un corazón en todos sus títeres, porque están vivos, laten y sangran. No sé si en el pecho de Tuda y Paki habrán puesto corazones, pero es imposible pensar que esos seres “no están en vida”. Es el bios de sus titiriteros llegando al bios de todos los niños adultos en la sala, que temen, ríen, se sorprenden al saber la verdad del universo contada con tantos colores y maquinarias escenográficas diseñadas por las manos de Jean-Marie Mathey. Mi profesora de Historia del Teatro de Títeres y para niños, Yudd Favier, siempre nos dice que el títere tiene una magia que no posee el actor, es que puede y debe hacer lo imposible.

Tuda y Paki crearon la tierra, esa es la gran verdad titiritera, la verdad de la fantasía, la magia, la inocencia y la música de los aplausos de unas manos pequeñas, que al salir del teatro jugarán a crear el mundo. Y permítame decirle algo lector, estoy convencida que lo crearán.

TUDA Y PAKI 1

LAS FÁBULAS TODAVÍA PRENDEN

Por Carlos Gámez

El Taller Internacional de Títeres de Matanzas (TITIM) habitualmente incluye en su programación propuestas que re-escriben las soluciones antiquísimas de historias eternas. Organizado por el Consejo Provincial de las Artes Escénicas de Matanzas, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, y con ese gran entusiasta que es Rubén Darío Salazar, a la cabeza, el TITIM tiene como objetivo actualizar las maneras de ver el teatro de títeres desde las posturas de los participantes, que muestran en los seminarios impartidos, la escena contemporánea en sintonía con el mundo.

La Habana tuvo este fin de semana, previo a la inauguración del evento, una muestra de algunas de las obras que serán presentadas en la Ciudad de los Puentes. Entre ellas destacó Tuda y Paki, una coproducción entre el Guiñol À Roulettes, de Suiza, y Retablos de Cienfuegos, con la dirección de Christian Medina.

La obra fue la recreación de una historia común para cualquiera de los humanos asistentes al teatro con asiduidad: el fin del mundo provocado por un villano que encierra a los personajes protagónicos, y sus amigos son los responsables de salvarlos. Tuda y Paki son dos hermanos, especie de encarnación de los poderes naturales del mundo que se divide en los materiales “agradables”: agua, plantas, animales; y agresivos: rocas y fuego. Ellos tienen una relación disfuncional, como realmente ocurre en la vida cotidiana, y son amenazados por la fuerza de la creación monstruosa de Paki, hermano que tiende a complicar los hechos del mundo con su visión reducida y gris. Luego, el monstruo creado se rebela contra su amo y provoca el caos y la devastación en la Tierra. Para lograr que triunfe el bien, los sobrevivientes deben rescatar a los hermanos que son los únicos capaces de conseguir una solución definitiva, así, al final ocurre la muerte del personaje negativo y triunfa el bien y la armonía.

afiche BAJAEl teatro para niños está experimentando una suerte de dicotomía entre sus cultores. Pues se agrupan en dos bandos: los que piensan deben seguir las historias de inocentes tramas y cero preocupaciones, y los que apoyan la introducción en edades tempranas de problemáticas reales como la muerte, la adolescencia, la sexualidad. El grupo liderado por Christian Medina ha sido uno de los principales que se inclina hacia la movilización del imaginario infantil en pos de una transparencia y actualización en el trato a los infantes, que ya existe en otros universos como la escuela, o el hogar. Por lo tanto, la visión o representación de cuentos de Retablos, generalmente asumen una verdad matizada por diseños artesanales y palabras para todas las edades.

En esta ocasión el director cienfueguero se aleja de esa filosofía para volver a un cuento más inocente, aunque por momentos sea cruel, con los hechos cometidos por el malvado, la totalidad de la historia está sobre una cuerda menos peligrosamente receptiva. Quizás, la razón sea la participación de miembros diferentes es esta ocasión. Con la presencia de la actriz Paola Busca, la compositora musical Mina Trapp, los decorados de Emilie Bourdilloud, la realización de la maquinaria escenográfica de Jean-Marie Mathey y las marionetas del actor Pierre-Alain Rolle, los implicados demandan una línea menos suspicaz.

Fue así como el Teatro Museo de Títeres El Arca acogió la función del nuevo espectáculo de Christian Medina. Con los diseños acostumbrados, los títeres llevaron a los presentes por caminos casi olvidados de las fuerzas naturales, es decir, descubriendo un relato medio ambiental donde tales palabras no son muy comunes. La obra cuenta en su pirotecnia con una amplia mirada hacia los efectos del retablo, que modifican la inocencia del cuento para lograr un relato dinámico, que propone otras soluciones más tecnológicas para nuestros ojos artesanales. Con la factura de los muñecos puede entenderse el ángulo cercano a lo grotesco en el que insiste Christian para su obra.

FEOVisualmente trabajada, la puesta en escena con vida hacia el horizonte de los mundos pasados. Los títeres caminan en el escenario desde las técnicas de guante, de varilla, y otras que se mezclan entre sí para iluminar al espectador como si verificara la recepción de un cuento de hadas en 3D. La iconografía de los muñecos es vista desde dos miradas del diseño: una cercana a lo tribal, que promete cuando tenemos al retablo vacío una función de fábula añeja; y otra que juega con los personajes de películas como Mi villano favorito y Monster S.A. Podría parecer discordante estas dos soluciones, sin embargo, en buena lid, lo percibido aleja cualquier desconfianza sobre tan lejanas influencias.

Una historia bella, sincera y ausente de segundas lecturas, lleva Retablos al TITIM este año. Tuda y Paki son dos hermanos que cuidan el bienestar de la Tierra. Con la vista enfilada hacia una representación clásica, todavía las fábulas de la creación titeril prenden.

 

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