Blanquita, de la escena al libro

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Por Omar F. Mauri

Se encuentra en librerías un libro emblema para el teatro en Cuba Dramaturgia cubana para niños 1943-2013, 30 obras en 70 años, compilado por Yudd Favier y Dianelis Diéguez para Ediciones Alarco.

Se trata de una rigurosa selección donde destacan Dora Alonso, Nicolás Guillén, Modesto Centeno, Pepe Carril, Abelardo Estorino o Freddy Artiles, entre otros clásicos de la escena cubana, y reconoce también la valía de nuevos autores, entre ellos, destaca Blanca Felipe Rivero (Quivicán, 1963), con su obra “Romelio Y Juliana”, inspirada en el clásico shespereano “Romeo y Julieta”.

Crítica teatral, dramaturga, investigadora, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, de la Comisión de Expertos del Consejo Nacional de las Artes Escénicas y del Consejo Nacional de Casas de Cultura, es profesora en la Universidad de las Artes (ISA) y ha publicado Ventana de estrellas (Editorial Gente Nueva, 2014). Sus obras se representan en colectivos teatrales de todo el país, especialmente, Los Cuenteros, agrupación de San Antonio de los Baños de la cual formó parte. Su intensa labor creativa la ha llevado hoy a la dirección de la programación infantil del canal Cubavisión.

Dinamismo y humor siempre a flor de labios, acento criollísimo en el lenguaje y profundo apego a las tradiciones campesinas, hacen de “Romelio y Juliana” una obra irrepetible y perdurable.

De su autoría pudimos apreciar recientemente “Beatriz y los papás malvas”, en presentaciones del colectivo pinareño Juglar del Cisne por Mayabeque.  Los conflictos que tensan la vida de los niños al interior del hogar y la visión perspectiva infantil ante la disolución familiar, el divorcio, el abandono y la soledad alcanzan matices estremecedores en esta obra. Pocas veces la dramaturgia dedicada a niños y jóvenes ha prestado tanto interés por tales temas; pero a Blanquita -como la conoce el mundo de las tablas-, la seducen los temas difíciles, por eso es un reconocimiento figurar ese histórico volumen.

Igual ocurre en su obra Romelio y Juliana: demuestra extraordinarias capacidades en la creación de conflictos, dar riqueza psicológica a los personajes, captación de todo el universo criollo, el folclor y tradiciones de nuestros campos. Fiel a sus raíces, Blanca Felipe encarna una generación de intelectuales y artistas muy genuinos crecidos en los procesos de formación y desarrollo de la cultura en Revolución, y Mayabeque es beneficiario de ello.

El libro Dramaturgia cubana para niños… es un tesoro no solo para quienes se vinculen a la escena, sino para todas las personas, creadores, pedagogos y estudiosos, instituciones, centros educativos o bibliográficos de nuestra provincia interesados en apreciar e impulsar los procesos artístico-culturales, la identidad y el definitivo desarrollo de Mayabeque.