Arrocha: parte constitutiva de las artes escénicas cubanas

Arrocha: parte constitutiva de las artes escénicas cubanas

Por Roberto Pérez León

Este 17 de mayo Eduardo Arrocha ha cumplido 87 años. Arrocha es Premio Nacional de Teatro, Premio Nacional de Diseño y no sé por qué no es Premio Nacional de Danza. Bueno, en verdad Arrocha no necesita de estos premios para ser Arrocha. Los premios no los da un Dios ni el equilibrio absoluto del Universo, los dan los seres humanos y sus circunstancias, así es que si al hablar de Arrocha me he referido a sus premios ha sido por mera convención. Arrocha es un artista en el sentido tradicional, innovador, anárquico y revolucionario del término.

Eduardo Arrocha es un diseñador de vestuario, escenográfica, luces y todos los imaginables y posibles sistemas significantes que conforman una puesta en escena ya sea para teatro, danza, ballet, ópera, cabaret, televisión, y también para el cine y el carnaval.

Eduardo Arrocha ha realizado más de 180 trabajos de diseños para unos 70 coreógrafos de danza moderna o contemporánea; por eso me he preguntado por qué no tiene también el Premio Nacional de Danza, será por eso, por el “también”. De todas formas cuando de danza se habla en Cuba hay que contar con lo que Arrocha ha creado.

Además de celebrar el cumpleaños de Arrocha por estos días podemos aplaudir la aparición en las librerías de todo el país de Palabra de Diseñador que no es un libro de memorias sino de cuentos donde Arrocha hace historias, aclara memorias, trastea en un pasado no tan lejano pero podría quedar en el limbo sin el testimonio oral de uno de los testigos más actuantes del desarrollo de la danza en Cuba.

Fue curiosa la aparición de Palabra de Diseñador -excelente título para el libro de un creador  visual. En la Feria del Libro de La Habana 2019 se lanzó esta obra. Pero fue un lanzamiento fantasmal porque el libro solo se vio de lejos, en las manos de los panelistas que lo presentaron en la Casa del Alba de manera ni siquiera virtual sino espiritual, mental.

Y hay que decir que se trata de un libro excelentemente concebido por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en sus Ediciones La Memoria. Palabra de Diseñador tiene más de 350 páginas, está lleno de ilustraciones, fotos y una gran cantidad de páginas a todo color con obras de Arrocha, diseños, esquemas.  Así es que la demora en llegara a las librerías se pasa por alto cuanto tenemos el ejemplar en la mano.

Sin desdorar considero que no son muchos los países en nuestra América que puedan contar un creador escénico de la magnitud de Arrocha. Siempre digo que para que un artista sea en verdad un total fundador debe ser culto, tener un gusto magnífico y saber componer espléndidamente. Si estas tres cualidades se juntan, en nuestro caso sale siempre un Arrocha.

Vean en su índice con lo que cuenta Palabra de Diseñador:

Aunque no le guste, eso es Eduardo Arrocha / Arrocha diseñado / Infancia, entorno familiar y primeras escuelas / Primeros trabajos y estudios / Academia de Bellas Artes San Alejandro (1955-1962) / Europa: Descubrimientos / Evocaciones y experiencias / María Elena: un capítulo de más de medio siglo / Rubén Vigón: La semilla / Ramiro Guerra: El rigor / René Portocarrero: Un nuevo color / Andrés García: Lo cubano en el diseño / Televisión / La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana /  Teatro Nacional: Conjunto Nacional de Danza Moderna / Paso por el Ballet Nacional de Cuba / Presencia en el Conjunto Folklórico Nacional de Cuba / Encuentro y desencuentros con el Teatro Musical / El cine / La ópera / La Zarzuela / La parametración / Otros viajes / Alamar y sus vecino:  Último puerto / Otras miradas a mi vida / El Cabaret: Difícil arte que no es fácil atrapar / Esperpentos franceses en La Habana / Isabel dice tres veces no / Arrocha y los autores cubanos en el teatro dramático / Arrocha y los autores foráneos en el teatro dramático / Arrocha la literatura y el diseño teatral / Arrocha, la música y el diseño teatral / Secretos y mañas de Eduardo Arrocha / ¿Alumno de Arrocha? / Anécdotas / Anexos / Arrocha visto por… / Catálogo General / Selección de títulos en Cuba / Diseños en el extranjero / Danza: 178 títulos por 70 coreógrafos / Lista de obras / Exposiciones personales y colectivas / Premios. Reconocimientos. Distinciones / Imágenes.

El teatro es un complejo sistema significante constituido por subsistemas que a su vez tienen independencia operacional; en la complejidad de la interacción sistémica el todo es superior a la suma simple de las partes.

No se trata de un donde “digo digo, digo diego”. Ciertamente el teatro es un complejo sistema que debe estructurarse desde una posición holística donde se resguarde el sinergismo entre las partes y no el despuntar particular de alguna de ellas.

Una puesta en escena es la consonancia de múltiples sistemas significantes que producen sentido al interrelacionarse en sus flujos internos; entre esos sistemas significantes está digamos, por ejemplo, el diseño de vestuario, y es que hasta cuando ocurre un desnudo tiene que estar en consonancia con el resto del proceder escénico, la desnudez corporal debe estar en relación con la propuesta visual que se desarrolla.

El diseño contribuye a la abstracción, a que tengamos de una puesta en escena una apreciación enriquecedora al sentir el espacio más allá de la fisicalidad y disfrutemos de la espacialidad, de la sonoridad y no solo del sonido, del cuerpo como despliegue de la corporalidad, de la música como musicalidad.

El movimiento, el tiempo, la iluminación, la escenografía, la música, el empleo de tecnologías particulares, el vestuario serán funcionales como componentes escénicos según la eficacia del diseño.

Estos elementos constituyentes del hecho escénico generan la concreción por parte del espectador que puede ir de la más elemental apreciación sensorial hasta la más profunda aprehensión de la representación como fenómeno estético-ideológico; el diseño debe producir una percepción semiótica enriquecedora, y entonces es cuando salimos de la representación no solo con lo que vimos sino con lo que sentimos y reflexionamos.

El diseño es una instancia vertebral para que el teatro se convierta en acontecimiento y no solo en suceso. En el diseño está el componente esencial de la connotación de una puesta en escena. El diseño dinamiza la simple denotación cuando pone en crisis la relación significante/significado.

En el plano semiológico además de generar semejanzas perceptivas entre significante y significado, más allá de las analogías debe sacar de sus cauces al significante, rebasar sus límites buscando un significado no que denote sino que connote propiciando la construcción de imágenes que desde el punto de vista emocional y crítico adjetiven la producción de sentido global.

Las nuevas generaciones en las artes escénicas cubanas deben conocer el primor de la obra de Arrocha. Es siempre oportuno para la investigación y el análisis de nuestras artes escénicas contribuir a establecer referencias, reconstruir relatos y construir desde estos otras visiones que permitan a los nuevos creadores tener donde confrontarse desde la inmanencia de lo hecho en casa.

Arrocha me ha contado que en una ocasión en una gira por Polonia, cuando sacaron el vestuario y lo colgaron, el personal del teatro se sorprendió al ver que todo estaba hecho con materiales elementales, no entendían cómo se había podido hacer un vestuario tan elaborado con materiales tan simples: mutando, alterando cada trocito de tela,  agregando semillas o incrustando caracoles, pedacitos de lata.

En el año 2004 se puso en El Sótano Escándalo en la Trapa con diseños de Arrocha. Sería un egoísmo no mostrar a las nuevas generaciones lo que fue aquello. La fuerza performativa de los diseños de vestuario decidieron la puesta en escena.

Una puesta en escena al ser la consonancia de múltiples sistemas significantes produce sentido social y estético a través de prácticas performativas donde el diseño es cardinal en la gramática de la relación escena-sala; y ya sabemos que la performance  teatral se sostiene entre la escena y el público.

El diseño es parte constitutiva y no adicional  de la escena. Así es la obra de Arrocha para las artes escénicas cubanas: parte constitutiva y no adicional.

 

Fotos tomadas del sitio web ashepamicuba.com

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