Alden Knight: el arte de decir la poesía

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Por Yoamaris Neptuno Domínguez

La narradora oral Leyris Guerrero encontró en el audiovisual un nuevo camino para contar historias. “Ser narradora oral me permitió imaginar el documental incluso antes de escribir el guion. Yo quería contar una historia dividida en introducción, nudo y desenlace, como se dividen los cuentos, los poemas, la vida misma”, me confiesa con la serenidad de quien ha transitado de la palabra dicha a la imagen en movimiento.

Ese tránsito hacia la dirección tuvo un motivo esencial: su cercanía con Alden Knight. Leyris recuerda que su inquietud por incluir poemas en los cuentos la llevó hasta él. “Así me acerqué al maestro Alden. A partir de esa cercanía fui conociendo aspectos de su vida y de su quehacer como ‘actor solista’ —es así como Alden cataloga lo que nosotros llamamos ‘declamador’—. Su forma de enseñarnos a entender un poema, adentrarnos en su historia y construir la nuestra me pareció un material lo suficientemente valioso como para que solo quedara en la sala de su casa, donde nos recibía a todos los que queríamos aprender el Arte de Decir la Poesía”.

En su relato, la coherencia de Alden aparece como un hilo constante.

“Nunca abandonó su afición por los poemas, tan es así que llegó a La Habana gracias a un poema y, a pesar de haber incursionado en todos los medios con mucho éxito, nunca dejó de decirlos. Además no tenía reparos en abrir las puertas de su casa para compartir su tiempo y sabiduría con quienes, como yo, queríamos aprender a decir poemas”.

Para Leyris, esa entrega se traduce en respeto por el arte y sus hacedores, en excelencia como actor multifacético y en un compromiso profundo con sus raíces africanas y con Cuba. Dirigirlo fue, además, una experiencia transformadora:

“Fue otra gran lección de respeto, disciplina y humildad que me legó el maestro. Como artista, fue un gran reto el atreverme a contar un capítulo de la vida de una personalidad de la cultura cubana desde un medio que me era ajeno. Pero asumí el desafío con toda responsabilidad y respaldada por un maravilloso equipo de trabajo; porque este documental, más que un material audiovisual, constituye una deuda de gratitud hacia mi ‘profe bello’, como me gusta decirle. Además él hizo fácil el proceso, a pesar del delicado estado de salud que presentó durante el rodaje”.

Lo que espera del público es sencillo y profundo:

“Me gustaría mucho que quienes se acerquen al documental puedan descubrir a un Alden profundamente humano y profesional. Un amante de la poesía en todo tiempo”.

Y añade, con la certeza de quien defiende la memoria como raíz:

“La identidad de un pueblo se construye desde tiempos inmemoriales compartiendo sus historias y tradiciones de generación en generación, ya sea de boca a oreja o con la amplia gama de herramientas tecnológicas con que contamos en la actualidad. En cualquiera de sus formas debemos poder volver muchas veces a beber de las vidas de quienes lo han hecho bien para poder hacerlo cada vez mejor”.

Al final, su voz se detiene en una frase que condensa la esencia de su homenaje: “Alden Knight se traduce en coherencia, disciplina y pasión por el arte de decir la poesía”.

Foto de portada: tomada del perfil de Facebook del Consejo Nacional de las Artes Escénicas