Como parte de las Jornadas Villanueva, dedicadas este año a conmemorar los 157 años de los sucesos del teatro Villanueva y el aniversario 80 del natalicio de José Milián y Freddy Artiles, se hizo la entrega oficial, este 21 de enero, de los premios de la crítica 2025 para las artes escénicas cubanas.
La entrega tuvo lugar en la Sala Villena de la Uneac y el encuentro reunió a creadores, críticos y representantes de agrupaciones teatrales y danzarias reconocidas por la crítica especializada durante el año pasado.
En esta edición fueron premiados los espectáculos Faro, de Teatro Andante, con dirección general de Juan González Fiffe; Un rastro en las estrellas, de Teatro de Las Estaciones, dirigido por Rubén Darío Salazar; El nombre de Juana, de la Comunidad Creativa Nave Oficio de Isla, en colaboración con Mujeres fuente de creación y el CIE MABBONA, bajo la dirección general de Osvaldo Doimeadiós; Actea, del Lyceum Mozartiano de La Habana, liderado por Bárbara Llanes y dirección musical de José A. Méndez; Eclipse, de Danza Espiral, dirigido por Liliam Padrón; Core Meu, de Jean-Christophe Maillot (Les Ballets de Monte-Carlo); y Gaia 2.0, de Mickael Six (Compañía Bakhus de Francia). Además, recibió mención especial la puesta en escena Un domingo llamado Deseo, coproducción de Teatro El Público y Trotamundo, dirigida por Norge Espinosa.

Durante el acto, Juan González Fiffe, director general de Teatro Andante de Granma, tuvo a su cargo la lectura de las palabras de los premiados, en un texto que funcionó también como reflexión sobre el papel del teatro en el contexto contemporáneo. El discurso subrayó al teatro como un espacio de pensamiento crítico, encuentro humano y resistencia simbólica frente a un escenario global marcado por la desigualdad, la violencia, la deshumanización y el avance de modelos tecnológicos que desplazan la experiencia sensible.
En su texto, Fiffe insistió en la condición del teatro como un arte vivo, capaz de interpelar la realidad desde múltiples perspectivas y de sostener una ética de trabajo basada en la coherencia, la honestidad y el compromiso con los públicos. En ese sentido, se destacó el valor de una crítica no complaciente, entendida como parte esencial del ecosistema escénico, así como la importancia del reconocimiento colectivo por encima de la vanidad individual.
Los Premios Villanueva de la Crítica sea reafirman como un espacio de memoria, análisis y reconocimiento al quehacer escénico, donde el teatro y la danza son entendidos no solo como expresiones artísticas, sino como prácticas culturales situadas, en diálogo permanente con su tiempo.
AVC/Cubaescena
Fotos © Cubaescena





