Categoria: TEMAS DE LA ESCENA CUBANA

Raúl Martín, Director de Teatro De La Luna, Comenta Desde Casa

    Foto Buby Bode  (Archivo Cubaescena) Exportar a PDF:

“Coil”, Coreografía De Julio César Iglesias En Danza Contemporánea De Cuba

Por Roberto Medina La palabra coil alude, en inglés, al movimiento repetitivo y cíclico en espiral. Además da título a una obra del coreógrafo cubano Julio César Iglesias, quien continúa apegado a Danza Contemporánea de Cuba, a pesar de residir

Pinolor En Un Baño Público

Cada año se suman nuevas voces al concierto literario cubano gracias a los libros merecedores del Premio Calendario, concedidos por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la Casa Editora Abril. Son voces muy jóvenes, en algunos casos es su primer

Muros Que Murmuran Y Maduran

Comentario sobre la puesta en escena de MurMuro, el estreno más reciente de la Compañía Rosario Cárdenas con crédito del joven coreógrafo Nelson Reguera.

Danza: ¿Todavía Desde Esa Idea Externa De Tu Ser? (Entrada)

Cubaescena comienza la publicación de una serie que reflexiona sobre la danza y sus miradas teóricas, a cargo del investigador Noel Bonilla-Chongo.

Teatro Infantil (II). Varias Provincias, Varias Estéticas

El crítico Frank Padrón realiza un recorrido por la labor de algunos grupos cubanos que realizan teatro para niños y de títeres.

Desde Matanzas: Danza Espiral Entre Estrategias Enunciativas

Crítica de Roberto Pérez León, a propósitos de los estrenos más recientes de la compañía matancera Danza Espiral, que dirige Liliam Padrón.

Un Compromiso Mayúsculo

Nací y vivo en una Isla situada en el mar Caribe. Se llama Cuba. Tiene forma de cocodrilo, dicen que desde el cielo luce un intenso color verde.

“Murmuro”, Metáfora De La Vida En Sociedad

Por Yuris Nórido El coreógrafo Nelson Reguera regresa a la Compañía Rosario Cárdenas, agrupación con la que inició su carrera profesional como bailarín, hace casi un cuarto de siglo; regresa con una obra inquietante: en MurMuro confluyen impulsos de naturaleza

Teatro Infantil… Para Todos

Confieso que cuando empecé en serio mi labor como crítico teatral, en los lejanos años ‘80, abrigaba ciertos prejuicios sobre el teatro infantil. Me parecía que poco podía este aportar a un espectador adulto, y que los mayores que llevaban