Éxodo: del poema escénico a la memoria audiovisual

Por Yoamaris Neptuno Domínguez
El documental Éxodo: Ancestralidades indígenas y afrodescendencias, dirigido por el chileno Joaquín Cacciuttolo, se estrenó el viernes 23 de enero de manera simultánea en Cuba, Chile y Ecuador. En nuestro país, la premier tuvo lugar en la Biblioteca Nacional José Martí, acompañada de un conversatorio con parte del equipo creativo y los artistas que participaron en la Residencia Artística desarrollada en 2025 en la Carpa Trompoloco de Circuba, donde once creadores de teatro, circo, rap y poesía compartieron un proceso colectivo gracias al respaldo de Iberescena (Fondo de Ayudas para las Artes Escénicas Iberoamericanas, creado en 2006, que promueve la coproducción, circulación e intercambio de proyectos teatrales, circenses y de danza en 17 países de la región, fortaleciendo la diversidad cultural y la profesionalización de las artes escénicas)
La premier contó con la asistencia de representantes de instituciones del sistema de la cultura, artistas y público general, quienes acompañaron la visualización del documental y participaron en el intercambio con los creadores.
Voces del encuentro
Durante la presentación, la actriz Kenia Rodríguez, presidenta del Centro Cubano de la Assitej, el poeta Pablo Dussac, el diseñador gráfico Alejandro Escalona y el payaso Ramiro Zamalea (Pirulete) compartieron sus vivencias y reflexionaron sobre el proceso creativo.
Rodríguez recordó que la iniciativa tuvo su origen en el 21 Congreso Mundial de la Assitej (2024), un espacio que abrió nuevas alianzas internacionales y motivó a artistas como Camila Olfos e Ingrid Flores a regresar a Cuba para aportar sus conocimientos y perspectivas.
El poeta y editor Pablo Dussac calificó la residencia como una experiencia “profundamente enriquecedora”, que permitió explorar el concepto de Éxodo tanto en su sentido literal como en su dimensión metafórica, a través de la poesía y las esencias humanas. Relató que su incorporación al proyecto se dio cuando los organizadores descubrieron su trabajo audiovisual con poesía hablada en redes sociales y lo invitaron a participar.
Dussac destacó el ambiente de libertad creativa que caracterizó la residencia: “Soy editor y poeta, pero de pronto tuve que vestirme de bufón y payaso, hacer cosas en el escenario que normalmente no haría. Esa apertura me llevó a experimentar nuevas formas de creación, y esa fue una de las grandes ventajas del proceso”.
La residencia, poco común en Cuba, se extendió durante 15 días y reunió a artistas de diversas disciplinas con el propósito de intercambiar saberes. La primera semana estuvo dedicada a clases magistrales y talleres, mientras que la segunda se enfocó en el work in progress, que dio lugar a un poema escénico colectivo en el que se fusionaron circo, bufón, ritualidad, teatro infantil, rap, poesía y memoria personal.
De esta experiencia también surgieron otros frutos: la música del documental proviene del disco Jíbaro de Dussac, producido junto al «Prófugo” ( productor musical) en el estudio 264 Producciones; además, se prepara un libro que recopila los 15 días de convivencia, del cual él fue editor y Alejandro Escalona, diseñador. “De esta vivencia han surgido nuevas oportunidades laborales y vínculos de hermandad y cooperación que abren puertas a futuros proyectos”, añadió.
Un laboratorio de creación
El proceso interdisciplinario dio origen a un poema escénico colectivo, presentado como work in progress en la Carpa Trompoloco, que se convirtió en el eje narrativo del documental. La obra subraya la resiliencia cultural, el respeto por las raíces y la identidad, así como el mestizaje iberoamericano, en oposición a las dinámicas de fragmentación del mundo globalizado.
También formaron parte de esta experiencia la payasa Katherine Cisternas (Petunia), la bufona ecuatoriana Alejandra Ponce, el rapero cubano Elephanto y el payaso Yosvani Calderín (Choricito), quienes junto a Cacciuttolo transformaron este proceso en memoria audiovisual.
Éxodo es la huella de un encuentro que reafirma la fuerza de las artes escénicas como espacio de resistencia, diálogo y creación colectiva. Gracias al impulso de Iberescena y al compromiso de artistas de distintos países, esta experiencia demuestra que el arte puede ser puente entre culturas y semilla de futuros más inclusivos y diversos.
Foto de portada: fragmento del poster del Proyecto