Díaz-Canel comparece en televisión nacional para hablar sobre la nueva normalidad y otros temas actuales

El primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, comparece en televisión nacional para hablar al pueblo cubano sobre la nueva normalidad y otros temas actuales. Cubadebate transmite en vivo esta intervención especial a través de sus redes sociales.

Con un pueblo como este no hay rendición posible

Diversos criterios son emitidos en relación con temas vinculados a la realidad de que el país va entrando en la nueva normalidad. Esos temas y las interrelaciones entre ellos, el consenso que se va construyendo alrededor de esta situación, fueron anunciados por el mandatario cubano como centro de su comparecencia en la noche del viernes.

“Hemos vivido dos años de cierres y restricciones en los cuales hemos estado ante situaciones y momentos muy duros, y también hemos tenido que lamentar pérdidas dolorosas, pero nos vamos levantando. Estamos en un momento en que vamos controlando la pandemia y ello va abriendo perspectivas de cómo el país puede retomar su curso, su ritmo y su estabilidad”, comenzó Díaz-Canel su intervención.

Recordó que al inicio del enfrentamiento a la pandemia, “dijimos que esta iba a ser una carrera de fondo. En aquellos momentos, dimos con lujo de detalles un grupo de situaciones que pronosticábamos que se iban a vivir. Era también una carrera de resistencia. Si hubiéramos sido un pueblo débil, nos hubiéramos rendido. Pero en Cuba no hay espacio para la rendición. Con un pueblo como este no hay rendición posible. 

“Por ese espíritu, esfuerzo y compromiso compartido es que hoy podemos hablar de resultados, es que hoy podemos hacer un alto para hacer recuento, para homenajear y reconocer”, afirmó.

Al hablar del homenaje, señaló que, en primer lugar, hay que hacerlo “a los más de 8 270 compatriotas cuyas vidas nos arrebató la pandemia. Expreso nuestras condolencias a familiares y amigos. Todos hemos perdido a algún ser querido en esta pelea, pero también entre todos nos levantamos a trabajar para que nadie más muriera y, sobre todo, que los fallecimientos fueran los mínimos.

“También hay que homenajear a quienes murieron investigando y brindando asistencia médica en lo que fueron sus trincheras. A ellos dedicamos el triunfo de la ciencia y la salud sobre ese enemigo desconocido que se ha cobrado ya más de cinco millones de vidas en todo el mundo.

“Cuba merece una celebración ajustada a la nueva normalidad, pero digna del esfuerzo, la disciplina, participación y contribución de la inmensa mayoría de nuestro pueblo para que pudiéramos llegar a este momento.

“Todo lo que hemos enfrentado ha tenido, como elemento adicional de mucho rigor, la cruel y criminal política del imperialismo yanqui contra Cuba, que trató de aprovechar este momento de incertidumbres para apretar todas las tuercas del bloqueo, difamar y calumniar”, denunció el presidente cubano.

“Nos han querido presentar como un estado fallido, como un Gobierno que no podía sobrepasar junto a su pueblo esta situación”, añadió.

Sin embargo  –continuó–, como decía José Martí, “no hay proa que taje una nube de ideas”.

“Defendiendo esas ideas es que nuestro pueblo se ha venido sobreponiendo y se abren esperanzas, luces y caminos para seguir adelante”, destacó.

Advirtió que “tenemos que tener la convicción de que no se reciben premios por desafiar a un imperio. Todo lo contrario. En ese desafío constante contra el imperio que nos quiere desaparecer como nación y Revolución, se reciben campañas y amenazas, prohibiciones y castigos, y en estas condiciones hemos recibido más: un bloqueo totalmente recrudecido.

“Independientemente de que el bloqueo persista, estamos obligados a saltar por encima de él con nuestras propias fuerzas, esfuerzos y con el talento que hay en el pueblo. Ninguno de nosotros sabe más que todos nosotros juntos. Con esas propias fuerzas podemos lograr conquistas y atenuar en mucho las dificultades que nos ocasiona el bloqueo.

“Esa es la manera de defender la patria, lo que nuestros padres nos dejaron como herencia. No es una herencia material o de riqueza, sino, sobre todo, de compromiso. Una herencia que nos obliga a, juntos, escalar montañas. En estos momentos estamos llegando a uno de los picos de esas montañas. Este es un tiempo de cosecha a partir de lo que hemos sembrado con ese esfuerzo, esas realizaciones y ese empeño”, dijo antes de pasar a responder preguntas de los periodistas reunidos en el Palacio de la Revolución.

Estamos vacunados, estamos inmunizados, vamos ahora al refuerzo

Angélica Paredes, Radio Rebelde. Foto: Estudios Revolución.

Angélica Paredes, Radio Rebelde –¿Se puede afirmar que en estos momentos hay un control de la epidemia en Cuba? ¿Qué garantías tenemos los cubanos de que no tendremos que enfrentar otros picos pandémicos tan duros como los que hemos vivido en los últimos meses? 

Presidente Díaz-Canel –La pandemia no ha finalizado. Tenemos que aprender, controlando la pandemia, a convivir con ella.

“En marzo de 2020 empezamos con un nivel de incidencia muy bajo, que nos demostraba que en la medida en que íbamos aprendiendo de la pandemia, éramos también capaces de controlarla a partir de la actualización de nuestros protocolos y la introducción de medicamentos biotecnológicos muy novedosos.

“A finales de año y principios de enero, con un control de la pandemia, abrimos la frontera. Fue el primer momento en que aspiramos a entrar en la nueva normalidad. Tuvimos en ese momento un flujo de entrada, sobre todo de cubanos residentes en el exterior y cubanos que estaban de visita que venían de países en los cuales había altos niveles de transmisión, y, por otra parte, un grupo de turistas.

“La magnitud del ingreso de personas que arribaban en esos momentos no nos permitía ubicarlas a todas en centros de aislamiento, pues sobrepasaba nuestras capacidades. Por tanto, tuvieron que ir a la cuarentena domiciliaria, y hay que reconocer que no siempre se cumplieron las medidas que se habían establecido, no fue efectivo el ingreso domiciliario, y empezó a manifestarse una transmisión totalmente diferente a la que existía, sobre todo debido a la entrada de variantes del virus mucho más agresivas, como la delta.

“Este comportamiento fue incrementándose hasta el punto de que entre julio y septiembre de 2021 alcanzó niveles muy altos, casi nos acercamos a los 10 000 casos diarios. 

“En esa etapa se estaban investigando las vacunas, le habíamos pedido a nuestros científicos que necesitábamos soberanía en las vacunas y ellos estaban en las etapas de investigación y ensayos clínicos. Luego, cuando empezamos a aplicar los estudios de intervención en grupos y comunidades de riesgo, se comenzaron a tener resultados que después facilitaron la vacunación masiva de la población.

“Ya con los resultados de la vacunación masiva y la incidencia que íbamos teniendo con la inmunización de la población, en las últimas cuatro o cinco semanas ha ocurrido un decrecimiento y en estos momentos estamos por debajo de los 400 casos diarios. Estamos casi regresando a los niveles que había en enero de 2021. 

“Comenzaron a disminuir las cifras en octubre, y ahora, casi a mitad de noviembre, estamos muy por debajo de lo que teníamos en enero, lo que refleja el control que hemos ido teniendo de la pandemia.

“De igual manera, han ido disminuyendo las muertes. En la misma relación con que se incrementaron los casos por meses, lo hicieron los fallecimientos. Entre julio y septiembre hubo picos de muertes, y disminuyeron en octubre, ya cuando empieza a tener efecto la vacunación masiva, y en noviembre vamos por 31 fallecimientos en los días que han transcurrido del mes, también acercándonos a la cifra de enero de este año. 

Foto: Estudios Revolución.

“Hoy, los casos activos en el mundo están en un 7.47% de todos los casos confirmados que ha habido. En el área de las Américas, es de un 10.89%, y en Cuba (2 074 el jueves) es solo el 0.22% de los casos acumulados. Por tanto, Cuba tiene un mejor control de la pandemia que el mundo y la región.

Cuba presenta un 98.92% de casos recuperados de la enfermedad, las Américas un 86.66% y el mundo un 90.51%. Hay una diferencia porcentual notable que demuestra la eficiencia de los resultados que vamos teniendo.

“En el mundo, la letalidad se comporta al 2.01%, en las Américas al 2.44%, y en Cuba al 0.86% y está disminuyendo en estos días.

“Esto significa que, en las mismas condiciones en que se ha enfrentado la pandemia, en el caso de Cuba con todas las problemáticas que hemos descrito y, sobre todo, la influencia del bloqueo y nuestras carencias, si no hubiéramos logrado logrado el control de la enfermedad con las medidas aplicadas y los resultados de nuestras vacunas y nuestros protocolos, hoy, si nos guiamos por lo que está pasando en el mundo y las Américas, tendríamos una letalidad de dos a tres veces más alta que la que hemos tenido.

“Dicho de otra manera, hemos logrado disminuir la letalidad que nos correspondía por el comportamiento de la pandemia con relación a lo que sucede en el mundo en dos o tres veces. Creo que ese es un resultado que realmente prueba la labor realizada por el sistema de salud, por parte de nuestros científicos, y también la cooperación y la participación de todo nuestro pueblo.

“Ahora, independientemente de estos resultados, estamos desafiados a convivir con la enfermedad. La covid-19 no va a desaparecer, no hay pronóstico ni indicio científico que garanticen que vaya a desaparecer.

“Durante casi dos años nos hemos preparado, tenemos aprendizajes. Se ha consolidado un método cubano basado en ciencia e innovación que nos ha permitido llegar hasta aquí, que aprovechó las potencialidades del Comité de Innovación y el sistema de ciencia e innovación del Ministerio de Salud Pública junto con el de BioCubaFarma, y también creando interconexiones entre ese sistema de innovación, el sector productivo de bienes y servicios y el resto de entidades que también participan como parte del sector del conocimiento. Tal es el caso de las universidades que se han vinculado a todo esto. Con ello hemos logrado una gestión de ciencia e innovación para enfrentar la covid-19.

“Ustedes han estado al tanto: semana por semana, todos los martes, tenemos un encuentro con los científicos y siempre en esos encuentros aparecen nuevas luces, perspectivas. Se hacen balances y análisis de los resultados conseguidos y nos proponemos nuevos elementos.

Ha existido, además, una integralidad en ese trabajo de la ciencia en la atención a estas problemáticas. Durante todo este tiempo, ese sistema de gestión e innovación primero estuvo centrado en aprender de la enfermedad y establecer las secuencias más robustas posibles en los protocolos de atención a los pacientes, pero también estuvimos trabajando para evitar y cortar la transmisión. Hemos tenido también que enfocarnos en los diferentes pasos que han llevado al desarrollo de las vacunas. También se hicieron estudios para mejorar la calidad de vida de los que han sido convalecientes y tuvimos que hacer una proyección en función de la atención de esta problemática en personas vulnerables, en comunidades vulnerables y en nuestros niños. Ha sido toda una secuencia de trabajo que nos ha dado fortaleza, pero también ha sido un proceso de aprendizaje.

“Una de las cosas más destacables que hoy constituye sin dudas un elemento de orgullo nacional es la soberanía que nos dieron nuestras vacunas. Ya tenemos con vacunación completa a más del 70% de nuestra población. Más del 90% tiene al menos una dosis y seguimos, continuamos. 

“Estaba viendo unas estadísticas, que reviso semanalmente, ofrecidas por un sitio llamado El mundo en datos. Una de las estadísticas que presenta es la vacunación por países y ahí hemos visto cómo Cuba evoluciona y va subiendo en los lugares con respecto al mundo en cuanto a la población totalmente vacunada.

Foto: Estudios Revolución.

“Recordemos que nosotros, por las limitaciones que hemos tenido, tuvimos que empezar a diseñar nuestras vacunas. Por tanto, entramos a la vacunación tal vez en una etapa un poco más tardía que otros países con dinero para pagar las vacunas y que fueron favorecidos en algunos mecanismos internacionales. Nosotros tuvimos primero todo el proceso de investigación y todas las fases que lleva desarrollar nuestras vacunas, asegurarnos que tenían las posibilidades de ser llevadas a una vacunación masiva.

“¿Qué está sucediendo ahora? Aquí comparaba el lugar en que se encontraba Cuba hace tres días en porciento de población vacunada totalmente, y estábamos en el lugar 33. Nosotros estamos creciendo en una velocidad de vacunación más o menos semanal de un 4.4% cada semana. Sin embargo, los últimos países que sobrepasamos y los que estamos más cerca de sobrepasar solo están creciendo en un rango entre un 0.3% a no más de un 2%. Por tanto, vamos sacando una ventaja con todo ese empeño de vacunación a nivel de país y que en los próximos días tendrá resultados muy favorables, según se completa la vacunación de los niños y vamos entrando a la vacunación de los casos que han sido afectados por la enfermedad.

“Hay otros elementos que nos han dado fortalezas. Se han creado laboratorios de estudios moleculares en todas las provincias del país y en el municipio especial Isla de la Juventud. Cuando empezó la pandemia, solo teníamos tres laboratorios de este tipo. Además, se han desarrollado medicamentos innovadores, se han aplicado medicamentos que ya tenían resultados en el tratamiento de otras enfermedades en las condiciones de la pandemia, y también se han diseñado, fabricado y utilizado equipos y dispositivos creados ante la urgencia de la pandemia.

“Por ejemplo, cuando avizoramos que habría una crisis en las salas de cuidados intensivos por la cantidad de casos que llegaban a estadio crítico o grave y que en el mundo nos tenían bloqueados y nadie nos vendía ventiladores pulmonares, los científicos cubanos y también el sector productivo estatal en relación con el sector no estatal encontraron respuestas y existieron diseños de ventiladores pulmonares que ya se han producido en el orden de los cientos de unidades, que empiezan a darnos una soberanía en ese sentido.

“Estos son en conjunto los resultados que nos permiten avanzar hacia esa nueva normalidad de la que estamos hablando hoy, pero la única garantía de mantener una situación bajo control es nuestro comportamiento, es la responsabilidad que seamos capaces de compartir desde lo individual, lo familiar, lo social, lo institucional, lo colectivo y a nivel de toda nuestra nación. Que sepamos estar a la altura del desafío que implica pasar a la nueva normalidad y que ello nos permita retomar la vida del país desde cada uno de nosotros, desde nuestras familias, de nuestros hijos, en las condiciones actuales, con seguridad y sostenibilidad.

Tenemos las vacunas cubanas que han demostrado su efectividad, se ha avanzado en la inmunización y el control de la epidemia es mucho más que evidente. En medio de esta situación, como en los días más duros de la pandemia, seguiremos cooperando con el mundo, pero tenemos que tener un control que parte de toda nuestra conciencia y responsabilidad sobre este tema.

“Hace unos días reconocimos a los creadores de las vacunas, ayer la Universidad de La Habana entregó el título honoris causa al doctor Vicente Vérez, un importante líder en el equipo de creación de Soberana, pero creo que también le debemos un premio a la heroicidad y dignidad del pueblo cubano.

“Estamos vacunados, estamos inmunizados, vamos ahora al refuerzo; tenemos más experiencia, hemos aprendido, hay un sistema de trabajo robusto, existen resultados y, además, estamos hablando de una voluntad de perfeccionarnos a partir también de las cosas que no salieron bien. Ya hemos planteado orientar algunas de estas sesiones científicas a entrar no solo en los temas de la pandemia, sino en las otras problemáticas que nuestro sistema de salud tiene que enfrentar y perfeccionar.

“Hemos aprendido, pero no podemos confiarnos ni relajarnos. El reto de abrir las fronteras, de podernos abrir al arribo de familiares y amigos, a los turistas, y también las festividades de fin de año, de celebración del triunfo de la Revolución que se acercan, tenemos que hacerlo con toda responsabilidad. Estamos más preparados que lo que pasó el último fin de año, porque tenemos la inmunización, tenemos las vacunas y vamos al refuerzo, pero hay que apoyar todo ese resultado con mucha responsabilidad para no retroceder y para hacerlo con seguridad. Esos son los dos elementos a destacar: estamos controlando la pandemia, pero tenemos que, con responsabilidad, convivir con la pandemia para evitar un rebrote pandémico”.

A nivel mundial hay una tendencia a ir a dosis de refuerzos

Foto: Estudios Revolución.

Thalía González, Sistema Informativo de la Televisión Cubana –Usted ha hablado sobre el tema de las vacunas, orgullo nacional. Es un tema del que mucho se habla hoy en nuestros hogares, escuelas, comunidades, y hay una pregunta asociada al tema del refuerzo. Comienza este proceso de vacunación de refuerzo en el país cuando todavía no está inmunizada toda la población, aunque sabemos que es alto el nivel de inmunización. Muchos cubanos se preguntan si este esquema anticovid-19 de vacunación que tenemos los cubanos no es suficiente, ¿por qué viene este refuerzo?

Presidente Díaz-Canel–Tenemos que abordar varios elementos y la conjugación de los mismos es la que no llevará a la respuesta y a la convicción de por qué debemos hacerlo y cuánto es una insuficiencia o una capacidad de sostenibilidad en lo que estamos haciendo.

“Primero, no podemos olvidar que el desarrollo de la vacunación en Cuba fue un sistema que tuvo etapas. Empezó por una etapa de investigación científica para llegar a la creación de las vacunas; después, fue a los ensayos clínicos necesarios para comprobar su seguridad; después, pasamos al estudio de intervención. Con los resultados de este y la aprobación del Cecmed, pudimos ir a las intervenciones en grupos y territorios de riesgo. Y con los resultados de estas últimas, entramos en la vacunación masiva.

“Por tanto, tenemos cubanos y cubanas vacunados en diferentes momentos. La vacunación no se hizo de golpe para toda la población, por lo que hay personas que llevan más de cuatro, cinco meses vacunadas, tal vez alguna llegue a seis meses. Otras están en estadios más cercanos a este tiempo, no han completado los esquemas, por lo que la distribución de la vacunación no es uniforme en el tiempo.

“Según las tendencias mundiales de investigación científica en este momento, varios países, con la aparición de cepas más agresivas, han realizado estudios que determinan importante dosis de refuerzo para que sus vacunas mantengan niveles de inmunización altos. El tiempo varía en dependencia de la efectividad que mantengan las diferentes vacunas –me refiero a las de otros países, porque las nuestras actuaron y vacunamos a la gente en presencia de cepas muy agresivas y demostraron efectividad.

“Esa no es una situación exclusiva de las vacunas anticovid. Sabemos que hay muchas vacunas, incluso dentro de las campañas de vacunación cubanas, que se reactivan cada cierto tiempo.

“Por tanto, a nivel mundial hay una tendencia a ir a dosis de refuerzos por todo lo que les explicaba.

“¿Qué consideraciones han hecho los científicos cubanos y compartieron con nosotros el pasado martes? Plantean que la efectividad de las vacunas cubanas está demostrada, se ha comprobado que hay altos niveles de anticuerpos a partir de la vacunación, que se prolongan con niveles muy superiores hasta entre seis y ocho meses luego de vacunados. Pero plantean que, tomando en cuenta las tendencias internacionales, la efectividad nuestra, que no podemos retroceder y que tenemos a la gente vacunada en diferentes momentos del tiempo, es importante entonces ir con dosis de refuerzo.

“Aunque hay una parte de la población que no hemos terminado, pero empezaríamos por los que llevan más tiempo vacunados con el esquema completo. Podemos hacerlo porque tenemos nuestras vacunas, porque demostraron que son seguras y nos han dado inmunidad, y ahora queremos prolongar esa inmunización para evitar llegar a los brotes pandémicos. Hay todo un grupo de posibilidades, de variantes, de dosis de refuerzo que los científicos explicaron y demostraron muy bien en esa sesión científica. A partir de la vacunación prima, o sea, si te vacunaste primero con Abdala o Soberana, cómo te pueden complementar la dosis de refuerzo usando Abdala o Soberana 01, que es una de las que está dando muy buenos resultados en los estudios que se hacen sobre dosis de refuerzo.

“Recordemos, además, que nosotros estamos todavía desarrollando los ensayos clínicos y las pruebas de un quinto candidato vacunal, Mambisa, que viene también con muy buenas perspectivas y cuyos resultados previos, que todavía no están completos, dan muy buenas posibilidades de que sea usado como dosis de refuerzo. Mambisa tiene la posibilidad de aplicarse a nivel nasal.

“Con todas esas potencialidades, tomando en cuenta tendencias internacionales, estudios científicos y nuestro anhelo de no retroceder, se justifica ir a las dosis de refuerzo.

Tomado de Cubadebate

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