Crítica para el arte escénico

Por Roberto Rubén Gutiérrez Cuesta / Alexis Stiven Salina

La crítica no es censura ni alabanza, a menos que haya razón para la una o para la otra (…)

José Martí

A propósito de la edición XX del Festival Teatro de La Habana, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas ha programado un conjunto de acciones en pos de la divulgación y la difusión del arte de las tablas en su amplia red de teatros y desde diversos ángulos de la expresión escénica.  No podía quedarse fuera del evento el análisis reflexivo y la crítica, espacio no solo para el experimento libre y contenido de la interpretativa contemporánea y clásica, sino para compartir saberes entre talleristas bajo la guía del crítico e investigador Carlos Rojas.

Para Rojas, crítico y realizador venezolano radicado en República Dominicana, llegar a la Mayor de las Antillas por primera vez resultó un encuentro provechoso. El Taller de Crítica en la era digital estuvo dirigido, más que a estudiantes e investigadores de las artes escénicas, a los interesados en el proceso que hay detrás de cada creación artística.

Jóvenes estudiantes de la Universidad de las Artes, ISA, de los perfiles teóricos Teatrología y Danzología, así como periodistas en formación, estudiantes de carreras de humanidades, actores, críticos, entre otros, estuvieron presentes en el concilio teórico que versó sobre las herramientas para elaborar la crítica, no solo desde espacios tradicionales como la prensa plana o revistas especializadas, sino desde los medios digitales.

El ejercicio de la crítica no se puede ver, ni se debe ejercer desde un estándar superior y censurador, no lo es en absoluto, es un acto de creación sobre un producto escénico, por lo que ir sobre ella con justeza es la clave. El crítico puede orientar, estimular, revisar, pero no desplazar la voz de creador, este crea partiendo de otras ópticas y con otro lenguaje, debe manejar otros conceptos y contar con un background teórico de peso. La sensibilidad es otro factor importante y se tiene en cuenta a la hora de escribir.

Durante las sesiones del taller se tocaron temas relacionados con los medios de comunicación digitales, redes sociales, los espacios transmedia, y como el mundo actual está configurado en gran medida por las TIC. La información a un clic se despliega y el fenómeno de la sobreinformación sofoca, en ocasiones, el proceso de la recepción por parte de lectores-consumidores de los contenidos relacionados con el periodismo cultural y la crítica. Importante es conocer cómo posicionar la crítica eficientemente en estos medios.

Se aspira en el futuro lograr un consenso, donde es una parte esencial el público receptor. No puede haber crítica contextual sin el criterio del lector que la consume.

Rojas expuso su deseo de volver a la isla a intercambiar sus saberes y de impartir otros talleres dirigidos a las artes escénicas. Agradecido con los presentes se despidió y exhortó a continuar escribiendo, indagando en procesos relacionados con las corporeidades y sus múltiples interpretaciones, sin apartar la perspectiva del aprovechamiento máximo de las posibilidades de las tecnologías de la información.

Foto tomada de las redes sociales del CNAE