Escénicos en tres tiempos: Ramón Silverio y Maricel Godoy

Por Frank Padrón

Esta vez nuestra encuesta sigue recorriendo las provincias y se detiene en Santa Clara, concretamente en el popular Centro Cultural El Mejunje, para  indagar sobre los rumbos de la compañía teatral del mismo nombre.

Ramón Silverio, su director, con la colaboración del especialista Alexis Castañeda, nos actualizan:

En la etapa Precovid.19, lo más importante dentro de nuestro trabajo escénico fue la celebración de la XXVIII edición del Festival Mejunje Teatral, del 21 al 29 de enero. Alrededor de 30 colectivos participaron en el evento, llegados de casi todas las provincias además de varias agrupaciones de la nuestra. Después El Mejunje se mantuvo en su actividad rutina con presentaciones los fines de semana en nuestra sala Margarita Casallas, cubierta en buena medida por la propia Compañía Mejunje.

Cuando se propagó la pandemia en nuestra provincia y la institución cerró, retomé en mi casa una obra que desde hacía mucho tenía anotada pero no había podido desarrollar. La historia nace de las alucinaciones de mi vecina más cercana, nonagenaria que posee dos personalidades: buena parte del día es una ama de casa común preocupada por las escaseces y avatares cotidianos; y la otra, una muchacha enamorada que espera por un novio imaginario llamado Jorge, que a veces la ama con locura y otras la engaña. Esta historia de amor me la contaba ella cada día al pasar por su casa y siempre tenía matices nuevos, al extremo de que un día me afirmó que había logrado hablar con Dios para que intercediera en sus amoríos.

Comencé a trabajar a distancia con la actriz Mayuli Hernández, le dictaba las pautas y comprobaba cada día los adelantos a través del teléfono. Hasta que me decidí: casi “a escondidas”, nos encontrábamos en la salita de El Mejunje, y cumpliendo las regulaciones sanitarias, ensayábamos. Con otros amigos escogimos la música y preparamos la escenografía. Pocos días después de levantadas las restricciones en Villa Clara estrenamos el monólogo Si puedes tú con Dios hablar, que se mantuvo en cartelera varas semanas con gran éxito de público.

Mayuli Hernández en Si puedes tú con Dios hablar. Foto Francisnet Díaz Rondón, tomada de Vanguardia.

Pero inmediatamente comencé otro proyecto con apoyo de la Dirección Provincial de Cultura: En zona rosa. Un gran show de transformismo para el que escogí a viejas estrellas de este arte, que fundaron en los noventa la Compañía Futuro. Lo nombramos así teniendo en cuanta que pasada la etapa más peligrosa de la pandemia Covid-19, cuando se estaba en zona roja, pues ya la sociedad necesitaba otras propuestas que mitigaran el ambiente tenso que se ha vivido, y qué mejor que este color refrescante, identificador, además, de la comunidad LGTBI.

El proyecto fue concebido para ser llevado a todos los municipios villaclareños y otras zonas intrincadas y suburbanas de la provincia. El éxito que ha tenido sobrepasa todo lo que imaginamos y concebimos.

A la par, dos grupos de actores, pertenecientes a la propia Compañía Mejunje ensayan el montaje de dos obras más que ya están casi a punto para su estreno.

Codanza celebra su aniversario 28 en este 2020. Foto Archivo de la compañía.

De la más central de nuestras provincias, seguimos hacia Holguín, donde “aterrizamos” en la sede la compañía danzaria Codanza. Allí encontramos a su activa directora y destacada coreógrafa, Maricel Godoy, quien nos habla de su trabajo antes, durante y después de la pandemia:

¿Cuál fue tu último trabajo pre-Covid 19?

Entre septiembre y diciembre del 2019 estrenamos dos piezas coreográficas: Imaginen et Similitudinem, del creativo y joven coreógrafo Yoel González, y Árbol de fuego, del experimentado y medular Pepe Hevia. Ambas piezas cerraron el año en una temporada en el Teatro Eddy Suñol de Holguín. El 25 de diciembre partimos hacia Alemania, en una gira de dos meses con el espectáculo Don´t stop the music, auspiciado por el Centro Nacional de Música Popular, el Consejo Provincial de las Artes Escénicas de Holguín y la compañía alemana New Metropol Concerts GmbH. Regresamos a Cuba el 2 de marzo, después de muchos éxitos en Alemania, Austria y Luxemburgo. Justo en esa fecha comenzaron los primeros casos de Covid-19 en nuestro país.

 ¿Qué hiciste profesionalmente durante la pandemia?

Después de un mes de vacaciones –en 28 años Codanza jamás las había tomado– comenzamos a realizar un video arte en apoyo a la campaña Quédate en casa. Fue dirigido por el realizador Juan Gabriel Gordín y se pasó por varios programas de la televisión provincial y nacional, y por diferentes redes sociales. Hicimos un trabajo de mesa y diseñamos un plan para que cada bailarín se entrenara en casa.

Aprovechamos todo el mes de agosto para darles herramientas a los bailarines y fortalecer la interpretación. Hicimos talleres para trabajar un poco en las emociones y las sensaciones, pues para mí es muy importante que el bailarín no solamente baile sino que interprete, que no sea un artista íntegro. Y para que eso suceda tiene que existir un compromiso entre el sentimiento y el cuerpo. Esto es medular en Codanza, que se ha caracterizado en estos 28 años por la interpretación de los bailarines. Tuvimos la suerte de tener aquí al actor Victor Garcés, de Trébol Teatro y Argos Teatro. Víctor impartió dos talleres: “Expresión corporal. Estados físicos” y “La emoción en el movimiento Preparación emocional para la escena”.

Muerte prevista en el guión de Susana Tambutti, un clásico en el repertorio de Codanza. Foto Archivo de la compañía.

Van aprendiendo como canalizar las emociones a través del movimiento. Muchos bailarines se convierten casi en un acróbata, pero a mí no me interesa la acrobacia pura, sino la acrobacia vestida, adornada y movida por el sentimiento. Además, el profesor del ISA Roberto Carlos nos impartió el taller “Imagen, palabra, cuerpo”, que tiene la misma intención, pero en este caso trabajamos además la palabra, que es importante para mis bailarines, pues en Codanza montamos piezas coreográficas donde utilizamos textos, incluso donde los bailarines cantan.

Digamos que en esta etapa pos Covid me he dedicado a preparar a los bailarines, trabajar con sus emociones, para tener mejores resultados en la interpretación. Me interesa que la emoción sea la motivadora del movimiento: el movimiento tiene que estar habitado, no puede ser vacío, y para que esté habitado tiene que haber una emoción que lo mueva. Uno de los postulados de Codanza está en la credibilidad de lo que hacemos. El bailarín tiene que saber, el intérprete, qué lo mueve a él, para que nos convenza a nosotros, los espectadores. Cuando un bailarín está apertrechado con tan buenas herramientas, en escena vas a ver un bailarín más sólido, más creíble; más artista.

Codanza en su salón de ensayos en Holguín. Foto tomada del perfil oficial de Facebook de la compañía.

¿Qué preparas para el retorno?

Comenzamos a recuperar dos piezas que han tenido muy pocas funciones: , que subió una sola vez al escenario e Imaginen et Similitudinem, que tuvo tres funciones, este fue el título que elegimos para nuestra primera presentación en la ciudad, en una función que se suspendió recientemente para la temporada de aniversario por el rebrote.

Realizamos, además, del 21 al 25 de septiembre, Memorias de un Festival, un espacio para recordar momentos del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, que se realiza cada dos años en Holguín, auspiciado por el mítico príncipe de la danza Vladimir Malakhov, pero que por la situación de la Covid-19 tuvimos que posponer para el 2021.

Lo hicimos a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Transmitimos programas a través de Facebook Live, desde el perfil del Consejo Provincial de las Artes Escénicas de Holguín, donde conversamos con fundadores, bailarines y directivos, desde el salón de protocolo del Teatro Eddy Suñol. Otro día nos fuimos para la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, pues Malakhov está muy relacionado con la enseñanza artística y cuando viene imparte talleres y clases magistrales. En esos días celebramos el 28 aniversario de Codanza. También publicamos materiales a propósito de la compañía y del Grand Prix en medios como Cubaescena, La Jiribilla, la web de la Uneac y la AHS…

Codanza, obra Ofrenda de toro. Foto Carlos Rafael.

Continuamos trabajando en la obra Segundo sexo, de la bailarina y coreógrafa Vianki González, fundadora de la compañía. Queremos consolidarla dramatúrgicamente para presentarla el próximo año en el Festival Internacional de Cine de Gibara. En la edición anterior presentamos un fragmento en un conversatorio que realizó Lissette Villa y tuvo bastante éxito. También estamos en espera de que todo se normalice para que los coreógrafos que estaban planificados este año entren a trabajar con la compañía y así poder estrenar alguna obra nueva.

(Agradecimientos al promotor y escritor holguinero Erián Peña Pupo por la coordinación y colaboración para esta entrevista a la coreógrafa Maricel Gdoy).

 

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