Danza Cuba, Dança Angola: Dos países con la fuerza del movimiento

El Ministerio de Cultura y Turismo distinguió, en la categoría Danza, a la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP en los premios nacionales de Cultura y Arte, iniciativa que tiene como objetivo reconocer la excelencia del arte en Angola. Seis bailarines cubanos formados en la Compañía Rosario Cárdenas integran el elenco de la agrupación desde 2019

Por Mercedes Borges Bartutis

La noticia llegó con una ola de alegría y me sorprendió en el teatro Sauto de Matanzas, durante las funciones del 27. Festival Internacional de Ballet de La Habana en aquella ciudad: la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP fue reconocida con el Premio Nacional de la Cultura y las Artes 2022.

Es un galardón medular en la cultura de la República de Angola y surgió justo al inicio del siglo XXI (30 de junio de 2000), ideado por el gobierno del país africano “como expresión de reconocimiento a la excelencia y valorización del trabajo creativo y de investigación de los artistas más destacados, investigadores y otros especialistas en el campo de la Cultura y las Artes”.

En su edición 23, el Premio Nacional de la Cultura y las Artes reconoce la calidad de los creadores angolanos en todas las manifestaciones del arte. Pero el premio se convierte en una gran alegría porque en la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP hay seis bailarines cubanos que llegaron a Luanda hace tres años, en el momento en que la compañía comenzaba a formarse, bajo la guía de la coreógrafa Mónica Anapaz.

De izquierda a derecha: Daniel Valdés, Andy Medrano, Daniela Valdespino, Claudia Sotolongo, Ángel Godinez y Leylan Valdespino. Ahora los llaman por su nombre y segundo apellido.

Cuando la maestra Rosario Cárdenas me pasó el mensaje con la noticia, pensé en el sentido que tiene el efecto boomerang, con aquello de que uno recibe lo que da y cómo algunos eventos se conectan creando una ruta de armonía. En 2018, Ana Clara Guerra Marques, directora de la Compañía de Danza Contemporánea de Angola, me escribió un mensaje pidiéndome que asesorara a una coreógrafa angolana, alumna suya, que debía conformar una agrupación para inaugurar un programa dedicado específicamente a la danza, en el canal de televisión ZAP Viva con sede en Luanda.

Dos días después me escribió Mónica Anapaz, la coreógrafa encargada de crear el programa “Dança con Ritmo”. Ella necesitaba seis bailarines cubanos experimentados, buenos intérpretes, versátiles, que pudieran asumir diferentes estilos de danza. Necesitaba tres hombres e igual número de mujeres, además debían ser negros o mulatos. Era un pedido inusual, pero entendí que el canal de televisión tenía sus requisitos por el tema de que el público se identificara sin problemas con ellos. Llamé a la maestra Rosario Cárdenas y le dije: “me han pedido asesoramiento sobre un tema y creo que los bailarines que mejor clasifican, todos están en tu Compañía”.

Rosario fue súper receptiva y aceptó el reto de preparar a los seis bailarines para que emprendieran el viaje con toda la formalidad que ello implicaba, además de tener que buscar otros bailarines para que ocuparan los lugares de “los angolanos”, como empezamos a llamarles desde el mismo momento en que comenzó aquel lindo viaje.

Con la maestra Rosario Cárdenas días antes de viajar a Angola.

El pequeño grupo quedó compuesto por las bailarinas Claudia Lorena Rodríguez Sotolongo, Leylan Machado Valdespino, Daniela Bringas Valdespino; y los bailarines Andy Rodríguez Medrano, Daniel Belcourt Valdés y Ángel David Calderón Godinez. Organizamos sus curriculums vitaes, material gráfico promocional, pequeños fragmentos de videos de todos bailando en el teatro y en el salón de clases. Era como preparar una delegación cubana para participar en una competencia internacional. Me parecía oportuno que los seis salieran del mismo lugar, con igual entrenamiento e igual rutina de trabajo. Creo que la decisión de que tuvieran la misma raíz fue cardinal. Desde ese instante, el viaje estuvo cargado de elementos positivos y los bailarines se tomaron muy en serio la preparación.

Finalmente, cuando estuvo todo listo con el tema de trámites y visados en la entonces agencia Escenarte, del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, los bailarines de la Compañía Rosario Cárdenas viajaron a Luanda para ser parte de una gran aventura artística y humana: convertirse en integrantes de la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP, la misma agrupación que hoy es reconocida por su trabajo con el Premio Nacional de la Cultura y las Artes 2022.

La Compañía incorpora una amplia gama de bailes tradicionales y urbanos.

El Premio es conferido, según se expresa en el acta del jurado, “por la propuesta escénica y de producción en sus espectáculos, incorporando diferentes lenguajes de la danza contemporánea y la variedad de espectáculos musicales”.

La Companhia de Dança Contemporânea da ZAP está compuesta por 20 bailarines, tres coreógrafos y dos profesoras de danza. Como parte de la agrupación, los bailarines cubanos han participado en concursos, encuentros de alta exigencia y formaron parte de la delegación angolana que representó al país en la famosa Expo Dubai 2020 que se realizó en 2021 como otros eventos internacionales que tuvieron que ser pospuestos a causa de la pandemia ocasionada por el Covid-19.

Muchas han sido las barreras que han tenido que sortear en este tiempo para insertarse en una sociedad bien diferente a la nuestra. Sobre la experiencia de los contrastes, las costumbres y lo que ha significado el tiempo vivido en Angola, los jóvenes artistas comentaron en exclusiva para Cubaescena.

Claudia Lorena

Llegar a un país con cultura e idioma diferentes es difícil pero cuando se trata de cultura no existen fronteras. Me considero una bailarina más de teatro, de espacios íntimos. La televisión es muy inmediata y hacer un trabajo de calidad en poco tiempo es un reto. Representar internacionalmente a un país que no es el tuyo puede parecer extraño, pero cuando estaba ya para entrar en el escenario en la Expo Dubai, el año pasado, sentí mucho orgullo. Cuba está en mi cuerpo y en cada movimiento que sale de él. Angola es un país rico en cultura principalmente en danza y representa para mí un crecimiento enorme aprender Semba, Kizomba, Afro-house, Kuduro, que son algunos de los bailes que hemos tenido que interpretar, desde los más tradicionales hasta los más urbanos.

Daniela

De Angola me ha impresionado la manera tan especial y positiva que nos reciben y aceptan, en un medio cultural desconocido para nosotros. También he disfrutado la fusión exitosa de ambas culturas en el arte de la Danza, la unidad alcanzada entre bailarines, coreógrafos, directores, en fin, es un gran equipo. Por otro lado, Angola me ha servido para valorar, aplaudir y reconocer, la calidad danzaria en nuestro país, especialmente a través de las Escuelas Nacionales de Arte, desde la formación en el nivel elemental hasta el nivel superior. En Angola he aprendido y desarrollado otros estilos danzarios. Al inicio fue complicado, pero con perseverancia, buena disposición y el estar siempre positivos, se pudo.

Como integrante de la Compañia de Dança da ZAP tuve la oportunidad de participar en los dos grandes concursos nacionales de música y danza que se realizan en esta nación de África; además representamos de manera oficial a Angola en la Expo Dubai 2020, pero sentí profundamente que representaba a mi Cuba bella.

El bailarín, aunque salga de su zona de confort, porque necesita tocar lo desconocido, estar abierto a lo nuevo e inesperado, no puede dejar de tener su preparación física y psicológica, de manera sistemática. En este nuevo escenario ha sido un reto, sin dudas, tener muchas horas de ejercicio intenso, dedicación y consagración total, para mantener en óptima forma nuestro cuerpo que es nuestro instrumento para trasmitir el arte. En ese reto está la manera de saber lo grande que podemos ser, de superar obstáculos como lo es alejarme de mis seres queridos en mi bello Cienfuegos, de mi Compañía Rosario Cárdenas, que fue vital en mi técnica para la Danza Contemporánea y que agradezco infinitamente. Fue difícil también comenzar hablar un nuevo idioma, adaptarse a otras costumbres, pero con entrega total puedo continuar adelante con mis expectativas. Estoy súper feliz por el ser humano en que me he convertido, en lo personal y profesional.

Andy

El tiempo en Angola ha servido para incrementar nuestros conocimientos sobre el continente africano. Hemos tenido la oportunidad de trabajar con varios coreógrafos como nuestra directora Mónica Anapaz, con Ana Clara Guerra Marques que es la directora de la Compañía de Danza Contemporánea de Angola, con Felix Michel Mena Alvarez, coreógrafo cubano radicado en Angola. Tuvimos la oportunidad de recibir un workshop con Irène Tassembédo, destacada bailarina, coreógrafa y actriz de Burkina Faso. Cada día se presenta como un reto, pues en general, incorporamos nuevos estilos de danzas a las coreografías.

Ángel David

Desde que llegamos a Angola ha sido un reto constante. Como bailarín he tenido que asumir nuevos estilos de danza que me resultaron totalmente imprevisibles y a veces desconcertantes. Ha sido una experiencia enriquecedora en todos los sentidos, en especial en coreografías en pareja, porque siento que siempre ha sido mi talón de Aquiles, pero gracias a las clases que recibí en la Compañía Rosario Cárdenas tuve una buena base de dónde partir.

De las cosas más interesantes que me pasaron aquí en Angola la más notoria para mí fue la participación que tuve en el proyecto Espaços Incorporados, ideado por la profesora Ana Clara Guerra Marques, directora de la Compañía de Danza Contemporánea de Angola como bailarín invitado. Es un libro con fotos artísticas de bailarines y profesores que han contribuido a la danza en Angola, desde sus inicios a la fecha, tomadas en diferentes monumentos y edificios históricos por toda Luanda, junto con su descripción e historia. A mí me tocó el Palaço de Governo y fue muy emocionante todo el proceso desde que tomaron las fotos hasta la presentación del libro que estuvo acompañada por una exposición. Casi lloré cuando vi mi foto en el caballete y ahí me golpeó la sensación de participar en algo único.

Debo mencionar, además, que conseguí desarrollar mi cuerpo y alcanzar un mayor control muscular gracias a los ejercicios que en Cuba me proporcionó la profesora de la Compañía Rosario Cárdenas, Ana Isabel Matos, antes de venir para acá, me han servido de mucho.

Daniel

Trabajar en Angola ha sido una gran oportunidad para mí, la experiencia ha sido un reto en todos los sentidos. He tenido que aprender un nuevo idioma, entender una cultura diferente, una manera distinta de trabajar. He aprendido diversas formas de las danzas tradicionales de África y eso me ha enriquecido para ampliar mi lenguaje de movimiento. Me impactó ver de cerca cómo las diferencias sociales hacen distintas a las personas. Ha sido un aprendizaje permanente. Angola es un país con una gran riqueza cultural que tiene mucho para ofrecer desde sus tierras, sus paisajes, sus playas y su exuberante vegetación.

Leylan

Angola es como nuestra segunda casa, un lugar que nos dio la posibilidad de poner en práctica muchos de los conocimientos adquiridos durante nuestra carrera profesional. En estos años, he podido darme cuenta que cada minuto de trabajo y esfuerzo en nuestras vidas ha valido la pena, gracias a nuestra excelente preparación en la Compañía Rosario Cárdenas hemos logrado alcanzar grandes resultados.

Cada día que pasa nuestra entrega y compromiso con el arte se hace más fuerte.  Brindar nuestros conocimientos hacia otras personas, ayudar en la realización de grandes proyectos, superarnos como seres humanos es uno de los orgullos más grandes que un bailarín puede tener.

Justo en un intercambio de mensajes con Leylan Machado Valdespino, la maestra Rosario Cárdenas le explicaba:

Querida Leylan, estoy súper emocionada al verlos crecer tanto y sobre todo que hayan sabido aprovechar esta oportunidad tan extraordinaria que les ha dado su propia carrera.  Ya quisieran muchos bailarines del mundo haberla tenido. Y ver cómo ustedes han sabido sostenerse sin desviarse de ahí con toda su inteligencia, voluntad y paciencia.

Felicidades. ¡Mil Bravos!

Y ya ves. Esos son los criterios que he armado y fundamentado sobre la Danza Combinatoria: estar preparados para asumir el todo que la danza puede expresar por cualquier parte y estar preparados, sobre todo, para poder apropiarse de lo que pueda llegar como propuesta danzaria hacia nuestros cuerpos y tenerlos listos para poder asimilarlo…

Ese es mi legado Leylan. Ustedes han tenido que esforzarse, pero el legado de la Danza Combinatoria llegó con ustedes y lo han sabido imponer con la belleza de su disciplina y conocimiento.

Según datos aportados, por lo que consta en el acta del jurado para la entrega del Premio Nacional de la Cultura y las Artes 2022, la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP “utiliza bailes angoleños, populares o recreativos y folclóricos o patrimoniales, siguiendo una línea de trabajo que hace uso, sobre todo, de técnicas de danza contemporánea, moderna y clásica, asociando diferentes estilos de danza como Street Dance, Afro Urban y Theatre. Baile.

“Inspirada en temas de contextos de trabajo a nivel social de barrios, relaciones sociales, diferentes visiones poéticas, crea su propio estilo de danza en un teatro físico orgánico, complementado con un vestuario y atrezos de diseño y costura de alta calidad (…).

También es importante destacar que esta empresa fue creada con el objetivo de apoyar todos los espectáculos creados y dirigidos por Zap Estúdios para el Canal de televisión ZAP VIVA, con el objetivo de desarrollar la danza como movimiento artístico en Angola, apareciendo en reconocidos programas de televisión de gran formato y líderes de audiencia como: Unitel Stars on Stage y BAI Dança com Ritmo, atrayendo la audiencia de sus televidentes. Por otro lado, la compañía ya ha creado, producido y realizado giras internacionales, ha participado en trabajos por encargo para otras compañías e instituciones de danza, así como en eventos para compañías interesadas en las representaciones artísticas”.

 

La directora Mónica Anapaz, quien contestó gustosamente las preguntas que le hice llegar vía WhatsApp, reconoce que los bailarines cubanos se han integrado a la compañía y han asimilado las nuevas propuestas.

“Por supuesto que las personalidades han definido el lugar que ocupan en la Compañía, y algunos tienen un desempeño más significativo que otros, pero de manera general todos corresponden al trabajo y nos sentimos satisfechos. Los bailarines cubanos influyeron bastante en el trabajo y aprendieron mucho. Estoy contenta con ellos, si todo continúa así, seguiremos con el proyecto y, claro, vamos a prorrogar su estancia porque ya lo consideramos angolanos y de la casa”.

Sobre la importancia del lauro recién otorgado, la también coreógrafa y maestra expresó:

“Recibir un premio a la cultura y las artes a nivel nacional es sin duda un privilegio. Cuando vemos una hermosa actuación en la televisión, la gente no puede imaginar las horas de trabajo, sudor, lesiones y sacrificios personales que cada profesional dedica por amor a su arte. Obtener este reconocimiento es gratificante, no estábamos esperando nada”.

El próximo 11 de noviembre, Angola celebrará otro aniversario de su independencia, que fue conquistada en 1975 después de una fuerte lucha política y de resistencia. Muchos cubanos fueron a Angola para ayudar a sostener la victoria, muchos dejaron sus vidas en aquel hermoso país de África. Las historias de lucha que libraron Cuba y Angola juntos han sido reflejadas en el cine, la literatura, el teatro… Hoy, esas historias continúan con diferentes rostros y de diversas maneras. Los bailarines cubanos también forman parte de esos recorridos donde la cultura y el arte se unen en el bien común de sembrar la “sed de belleza” en las personas de dos naciones que están unidas por trazos imborrables.

Fotos: Cortesía de la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP y tomadas de los perfiles personales de Facebook de los bailarines.

 

Video promocional de la Companhia de Dança Contemporânea da ZAP:

https://youtu.be/FZpKrj8nzyo