“Baquestribois”: Cuerpos Vulnerables En Escenarios Que Reciclan

Por Mercedes Ruiz Ruiz

El teatro, en su concepción liminal, tiene un alto valor artístico y a la par se transforma en una herramienta de visualización política.

Jorge Dubatti

Luego del estreno de I love Madrid[1], el 13 de diciembre en Naves Matadero (Centro Internacional de Artes Vivas, Madrid), la agrupación cubana Osikán Plataforma Escénica Experimental inicia una nueva gira por ciudades de Europa con la pieza Baquestritbois.[2]

Esta creación de José Ramón Hernández, estrenada en la Séptima Semana de Teatro Alemán en La Habana, fue merecedora del Premio Villanueva 2016, otorgado por la Sección de Crítica e Investigación de la UNEAC, y obtuvo el Premio Aire Frío a la mejor puesta en escena concebida por directores menores de 35 años, que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Si hacemos una lectura crítica de los recorridos de Osikán Plataforma Escénica Experimental, observaremos en su devenir experiencias como Aleja a tus hijos del alcohol (2014), Family Trash. Coreografía de la ausencia (2015), Baquestribois (2016) hasta llegar a Okana[3], su reciente estreno en Cuba; las cuales crean complejos tejidos y desestiman el pensamiento cronológico, lineal e unívoco, es decir, no potencian un ejercicio normativo.

Al lado de estas piezas, en las que aparece un dispositivo escénico, la Plataforma comienza a diseñar otras metodologías creativas, presentes en los I love cities (2014-2019), serie escénica que según Yohayna Hernández, su dramaturgista, “propone una experiencia de viaje por ciudades o comunidades a partir de las historias de vida de sus inmigrantes. Una práctica subversiva del afecto y la mirada que ironiza la relación turística con lo visible o lo representativo de las ciudades”.

Probado en comunidades latinas de Nueva York, haitianas de Montreal, chilenas y cubanas de Berlín, y con inmigrantes de las provincias orientales de Cuba residentes en el poblado matancero Australia y en la capital cubana.

I love Madrid, realizada recientemente en la capital española.

I love Habana, presentada dentro de la propuesta curatorial de “Detrás del muro” en la 13 Bienal de La Habana[4], es un ensayo con infinitas posibilidades de excavación y rescrituras que permite hacer reflexiones afectivas, políticas y sociales.

Una antropolítica donde cada espectador encuentra sus pulsiones, y reinventa una ruta personal y caótica en el edificio de San Lázaro 55. I love Habana es una alerta a la desprotección ciudadana. Es perturbadora la alegría en solitario, puede volverse un acto conmovedor.

A los creadores de las llamadas “artes del presentar, artes vivas o performativas” le afectan las múltiples texturas, los juegos con el tempo, las prácticas de lo real, la acción en múltiples vertientes, lo efímero y la recuperación de la cultura del acontecimiento popular. Los registros de exploración son tan expandidos que entrecruzan experiencias provenientes de las llamadas alta y baja cultura, de allí la propensión a proponer la presencia de cuerpos “vulnerables”, no concebidos para la escena por metodologías tradicionales.

Dichas prácticas artísticas absorbentes, maleables, impuras, conmovedoras, reciclan todo… materiales, texturas, afectos, necesidades, cuerpos donde los conceptos de hibridez articulan narrativas que encuentran su punto de inflexión inventivo a partir del momento en que se reformulan múltiples tentativas entre varias disciplinas artísticas. No es posible la puridad discursiva, sino la perspectiva indisciplinar.

Son indisolubles las relaciones de estas creaciones con lo político y los compromisos creativos del equipo integrado por José Ramón Hernández y Yohayna Hernández (en su rol de dramaturgista) como ideadores de los conceptos creativos en Osikan.

Baquestribois, tercera pieza de la Trilogía de la ausencia[5], no explora los consabidos cuerpos tersos, lisos o lujosos referidos por el filósofo sur coreano Byung-Chul Han, en su texto La salvación de lo bello, sino que emergen otros cuerpos  susceptibles de penetrar entramados complejos, a partir de una investigación antropológica-artística sobre la prostitución masculina gay en Cuba.

Baquestribois, dirigida por José Ramón Hernández.

Un modo de pensar y repensar lo que está construido en términos artísticos y que ejerce una tensión sensible con el contexto social. Explorar el cuerpo del actor contemporáneo como territorio tenso, campo de batalla, al límite de riesgos, y su potencia para investigar problemas sociales. Crear dispositivos sensibles y problémicos que enfatizan en el cruce de sexualidades, la prostitución masculina gay, masculinidades, travestismos, animalidad, deseo, precariedad, dolor y violencia. Puntos de vista nada contenidistas que apresan lo políticamente eficaz en escenarios en extremo conmovedores.

En Baquestribois los contrastes de texturas: gravilla, materiales de construcción, plátanos, merengue, creyón labial, sacos, hasta las “jabitas” de nylon de la shoping generan polifonías.

Un paisaje integrador, una lluvia de piedras, cuerpos que luchan, cuerpos erotizados, cuerpos escuchas, cuerpos que desobedecen. El abogado, el transformista, dos transexuales, el cliente, tres prostitutos, el público, la voz en of, videos, presencia física, el paisaje visual y sonoro de la ciudad, resquicios que revela Baquestribois.

Baquestritbois, ejercicio impetuoso.

Imbricación social y política vista a través de distintos soportes artísticos como performance, video, instalación, coreografía actoral, el testimonio de los expertos, investigaciones en zonas de prostitución de la ciudad e intercambios con el público.

Baquestribois, como ejercicio impetuoso, se conecta con algunas de las reflexiones artísticas más disidentes de Eugenio Barba y Nicolás Savarece en El arte secreto del actor: “pensar el pensamiento implica derroche, cambios de dirección, pasajes repentinos, lazos repentinos entre niveles y contextos incomunicables, caminos que se cruzan”; y sumaría: caminos que se subvierten con el fin de crear nuevas instancias cognitivas y políticas que crean contrastes propuestos para desmontar la memoria, repensar las marcas históricas, los rastros, las “desobediencias”, las transiciones de esos cuerpos. La prostitución masculina gay pensada desde sus zonas de dolor, vulnerabilidad y placer, así como desde sus efectos devastadores.

Aleja a tus hijos del alcohol (2014) tuvo una larga temporada e hizo visible el trabajo de José Ramón Hernández.

Como parte de la gira internacional de Osikan Plataforma Escénica Experimental para 2020, Baquestribois hizo presentaciones, los días 16 y 17 de enero, en el Centro Artístico de Singel (Amberes, Bélgica), institución dedicada al Teatro, la Música, la Danza y la Arquitectura.

El equipo, con la idea de internacionalización del arte teatral cubano regresa a escenarios europeos. No es la primera vez que la obra se confronta con públicos internacionales, pues esta pieza ha estado presente en los encuentros ¡Adelante!, Festival Ibearoaméricano de Teatro (Heidelberg,  Alemania, 2017), Santiago a Mil (Santiago de Chile, Chile, 2019) y en el Museo Universitario del Chopo (Ciudad de México, 2018), como parte de un programa curatorial en artes vivas dedicado a Cuba y concebido por el investigador y gestor mexicano Gabriel Yépez.[6]

Luego de Bélgica, la obra continuó con presentaciones en Münster, Alemania, en el Teatro Pumpenhaus, los días 22, 24 y 25. Pumpenhaus tiene una programación dedicada al teatro contemporáneo internacional.

Investigación poliédrica, no pulimentada, se reactualiza al interior de sus intersticios, cuando se pone en contacto con otras zonas de la experiencia, o cuando interactúa con otras comunidades, una coreografía del pensamiento y la acción, en una recirculación perenne.

Al respecto, comparto algunas apreciaciones/sensaciones de espectadores que me parecen signos inflamados de expectación:

“Otra lengua, otra cultura, otro público, naturales barreras podían hacer claudicar el interés del público belga, aun así, Baquestribois no decepcionó nuestras expectativas. Esperaba un telón, detrás los actores y resulta que encontré tres cuerpos desnudos tendidos sobre el suelo, tan quietos y relajados como muertos. Impactante el recibimiento cuando llegas a la sala y miras el escenario. El desnudo es un género artístico. Qué mejor forma que tocar temas de la realidad de la sociedad cubana, sin esconder ideas, ni censurarse. Osikán ha puesto el dedo en la llaga. Durante más de una hora, entre ladrillos, luces, oscuridad, gravillas cayendo sobre la piel de los actores, doliendo como fatiga en el alma de un obrero. Rostros sin almas y almas con rostros partidos por la mano de la miseria humana en las calles. Descubrir esta obra es reconfortante”, afirma José Carlos Casavielles Gómez, percusionista cubano.

Asimismo, la italiana Elena Goatelli, creadora en Kottomfilms, grupo fílmico que colaboró en I Love Madrid, aseveró: “Conocemos el trabajo de José Hernández y Yohayna Hernández porque tuvimos la suerte de poder colaborar, mano a mano, con ellos en el I love Madrid hace pocas semanas. Fue un proceso creativo, intenso y enriquecedor compartiendo y viviendo las experiencias de cada día que poco a poco se convertían en materia performativa. Aunque José nos habló de Baquestribois no estábamos preparados. Fue un estallido de vitalidad, violencia, congoja, arte, reflexión, malestar. Los actores comprometidos con la puesta desafiando a los espectadores con su gesto y mirada, nos han obligado a experimentar, sentir, resignificar nuestros pensamientos e ideas preconcebidas sobre el deseo, el sexo, la vida.  Tuve que retirar en ocasiones la mirada, sentir tan intensamente duele.”

Por su parte, el español Ángel Esteban, también colaborador de Kottomfilms, afirmó: “La propuesta de José Hernández es un acto de estilizada brutalidad. Un movimiento vertiginoso de referencias, imágenes y épocas, desde la representación de la belleza occidental hasta la violenta y fascinante representación del deseo. La exposición de los cuerpos desnudos en el escenario revela la exposición del alma.

Baquestribois es una práctica de teatro político.

 “La identidad sexual, el rechazo, el amor, el dolor, todo se contorsiona en una danza “estática”, en la que el mercadeo de cuerpos se eleva a metáfora para contar una ciudad. Solo el arte consigue dar sentido al caos vital que es Baquestribois.”

María Moral, actriz y gestora española, señaló: “Baquestribois tiene un gran valor documental, te pone en frente a una situación desconocida, el tema de la prostitución gay masculina. La homosexualidad, la transexualidad, la cuestión de género, la libertad, la realidad de un país… y lo hace de una forma sensible.

“Hay un planteamiento artístico, que genera reacciones duras, desagradables, incómodas. La obra es una potente combinación entre el lenguaje escénico y audiovisual, sin una conclusión fija, donde el espectador toma partido. Un teatro que es coherente con los lenguajes actuales.”

Baquestribois es una práctica de teatro político que no solo reflexiona sobre el cuerpo prostitutivo como mercancía, sino como acto de orfandad, desenmascaramiento, donde la libertad y el erotismo se metaforizan en cuerpo artístico.

[1] Sexto episodio de la serie I love cities (2016-2019): I love New York (New York, EE.UU.,2017), I love Australia (Jagüey Grande, Matanzas, 2018), I love Habana (2018-2019), I love Montreal (Montreal, Canadá, 2018) y I love Berlín (Berlín, Alemania, 2020).

[2] Equipo de creación: José Ramón Hernández (dirección y dramaturgia), Yohayna Hernández (dramaturgia), Marta María Ramírez (asesoría de género y comunicación),  Roberto Ramos Mori (Diseño gráfico y Realización Audiovisual), Oscar Sánchez (música original), Dianelis Diéguez (Producción) Alain Cantillo Morero (performer), David Izaguirre (performer), Grabriel Estrada Reyes (performer y realización audiovisual), Rufino Nápoles (experto de vida, abogado), Andy Ruano Medida (experto de vida, cantante), Angelina LLorente (experta de vida) y Nomi Ramírez (experta de vida).

[3] Okana es el primer episodio de la serie escénica Opira, conformada por doce episodios. Se estrenó el 8 de septiembre de 2019 en la sala el Ciervo Encantado.

[4] Me refiero a su segunda devolución, pues la primera presentación de I love Habana se produjo en 2018, como parte del programa Documenta Sur/Fuera de Rango, que organiza el Laboratorio Escénico de Experimentación Social (LEES). En aquella ocasión I love Habana comenzaba en el Teatro Fausto, una de las tantas sedes por las que ha itinerado Osikan y luego la pieza devenía una procesión que terminaba en la azotea de San Lázaro 55.

[5] Ahora has visto en lo que me he convertido y lo has visto con tus propios ojos. Trilogía de la ausencia, Osikan Plataforma Escénica Experimental (2014-2016). Integrada por las obras Aleja a tus hijos del alcohol, del dramatrugo Rogelio Orizondo, Family Trash… y Baquestribois.

[6] Habitus, Segunda Muestra de Investigación/Creación en Artes Vivas. Este programa también incluyó las obras y la participación de El Ciervo Encantado y del Laboratorio Escénico de Experimentación Social (LEES).

 

Fotos: Cortesía de Osikan Plataforma Escénica Experimental

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